La Teoría del Pájaro Dodo en Psicología

En muchas ocasiones me han preguntado amigos, familiares o pacientes, si la terapia funciona o si realmente hay diferentes alternativas que funcionan mejor, ya que existen distintos tipos de corrientes psicológicas. Incluso si la eficacia depende de la personalidad de tu psicólogo.

Este enigma parece universal y ha provocado que los científicos también hayan indagado sobre él. En Ilitia Psicología también nos preocupamos sobre ello. Y la respuesta a esta pregunta es compleja.

Factores comunes y factores específicos en psicoterapia

En las terapias existen, por un lado, los factores específicos y, por otro lado, los factores comunes. Los factores específicos son técnicas concretas de cada orientación terapéutica. Los factores comunes son aquellos que están presentes en cualquier tipo de terapia. Cuando hablamos de factores comunes, nos referimos a la relación terapéutica; al vinculo que se crea entre paciente y psicólogo. La consulta es un lugar donde te sientes seguro, no juzgado y con confianza para que puedas ser acompañado y guiado.

Existe un conocido estudio de Lambert (1986) sobre los componentes que facilitan la eficacia terapéutica. Lambert encontró que la mejoría del paciente se explica a través de diferentes elementos con distinto nivel de influencia.

  • En primer lugar, los factores comunes, es decir, la relación terapéutica influye un 30%.
  • Seguidamente, los factores extraterapéuticos influirían en un 40%. Estos factores engloban aspectos del cliente o circunstancias de la vida que ayudan en la mejoría, independientemente de la terapia.
  • Las técnicas aplicadas en terapia tendrían una influencia del 15%. Es decir, el enfoque terapéutico que se utilice no tendría tanta relevancia en comparación con la propia relación terapéutica en sí.
  • Por último, el 15% restante corresponde al efecto placebo, es decir, un efecto positivo en la persona producido por el mero hecho de acudir a terapia, que no se deben al efecto especifico de la psicoterapia.

¿Por qué se denomina la Teoría del Pájaro Dodo?

Es una metáfora utilizada en Alicia en el País de las Maravillas. Según el personaje del Pájaro Dodo en una carrera sin final, que la convierte en absurda, “Todos han ganado, y todos deben tener premio”. Saúl Rosenzweig (1936) aplicó está metáfora en un artículo comparativo sobre la eficacia de las psicoterapias y el concepto sigue vigente hasta el día de hoy.

Llevado a la psicología, ninguna corriente psicológica es mejor que otra, todas pueden funcionar por igual. En todas las terapias se busca fomentar la consciencia sobre el problema y experiencias relacionadas, potenciando el autoconocimiento y la autocomprensión. Hay experiencias de aprendizaje y reaprendizaje. Se busca colocar emocionalmente aquello que genera malestar. Pero todo esto se obtiene en un marco en el que existe un buen vínculo terapéutico, si te sientes en un espacio seguro con tu psicólogo. Para muchos, el factor común de eficacia es la dimensión afectiva entre el terapeuta y su paciente.

No obstante, es cierto que el motivo de consulta y la problemática concreta que esté sucediendo, puedan encajar más con un enfoque terapéutico u otro. Elegir un psicólogo y una forma de trabajo terapéutico con la que encajes es, a menudo, una preocupación a la hora de dar el paso de acudir a terapia. Nuestro equipo de psicólogos es amplio, no dudes en preguntarnos al respecto si quieres comenzar tu propio proceso terapéutico.

Carmen Castró Dávila.

M-37590

Psicóloga de Ilitía Psicología.

¿Necesito ir a terapia?

A lo largo de la vida atravesamos momentos difíciles que, en ocasiones, sentimos que no podemos gestionar por nosotros mismos. A veces nos cuesta tomar la decisión de embarcarnos en una terapia psicológica, ya sea por desconocimiento de lo que puede aportarnos, porque dudamos de si es el momento adecuado o porque no sabemos si podremos afrontar la situación sin apoyo. Es entonces cuando nos surge la pregunta “¿necesito ir a terapia?”. En esta entrada vamos a intentar aclarar algunos conceptos que nos ayuden a responder esta pregunta.


¿Qué es la terapia psicológica?


Si empezamos por el principio, lo primero es entender qué es una terapia psicológica. Si nos ceñimos a su definición, es el conjunto de técnicas aplicadas por un profesional de la psicología con el propósito de mejorar la vida del paciente. En Ilitía Psicología vamos un poco más allá y entendemos la terapia psicológica como un proceso de acompañamiento, escucha, apoyo y diálogo, en el cual enmarcamos las técnicas más adecuadas a cada paciente. Nuestro equipo de psicólogos en Villaverde personaliza y adapta cada una de sus intervenciones a las necesidades de cada paciente, extraídas en una cuidada evaluación, para poder responder a sus necesidades de manera eficaz. Cada uno de nuestros pacientes es único, por lo que nuestras intervenciones también lo son.


¿Cómo saber si necesito ir a terapia?


Puede que estés notando síntomas molestos, que te sientas triste, ansioso, tengas problemas con tu pareja, o simplemente sientas que te falta algo… ¡Los motivos pueden ser infinitos! Entonces, ¿debo ir al psicólogo? Si esta pregunta resuena dentro de ti últimamente, debes escucharla.


No resulta fácil encontrar el límite en el que un problema es suficientemente grave como para acudir al psicólogo. En Psicología, consideramos que un problema o síntoma requiere atención profesional cuando genera un malestar o sufrimiento significativo en la persona e interfiere en su funcionamiento personal, social, académico, laboral o familiar de la persona. Es decir, si tus síntomas, preocupaciones o problemas están teniendo un impacto en una o más áreas de tu vida, probablemente es el momento de acudir a un profesional de la psicología.


El psicólogo es un profesional que te ayudará a identificar el problema y te orientará,
acompañará y apoyará en la búsqueda de su solución o en la disminución del malestar que te genera para que puedas continuar con tu vida. Será capaz de adoptar tu perspectiva, analizando los factores que están condicionando y manteniendo el problema, encontrando así alternativas de solución y dándote herramientas que te ayudarán a superar ésta y otras dificultades en el futuro. Acudir al psicólogo se ha interpretado tiempo atrás como un signo de debilidad, pero, afortunadamente, a día de hoy se percibe como lo contrario: un gesto de valentía en el que se reconoce que se tiene una dificultad y se ponen en juego todas las herramientas para superarla.


En nuestra consulta de psicología en Villaverde, la experiencia nos dice que estos son algunos de los motivos más comunes por los que las personas necesitan acudir a terapia y en los que podemos ayudarte.

  • Síntomas de ansiedad.
  • Insatisfacción con la relación de pareja o problemas para el compromiso.
  • Sentimiento de vacío existencial: todo te aburre o nada te motiva, lo que conocemos como anhedonia, una incapacidad para experimentar placer.
  • Problemas laborales.
  • Relaciones familiares inadecuadas o problemáticas.
  • Dificultades a la hora de relacionarte.
  • Pensamientos que te parecen extraños o indeseados.
  • Conductas que, aunque quizá no te molestan, sabes que son perjudiciales para ti para quienes te rodean.
  • Prevención, cuidado, apoyo e intervención durante el proceso completo de concepción, embarazo, parto, posparto y crianza.
  • Aparición de tics o comportamientos repetitivos que antes no tenías.
  • Falta de objetivos a corto, medio o largo plazo.
  • Apoyo psicológico en procesos de duelo o enfermedad.
  • Autoconocimiento: muchas personas acuden para hacer un proceso personal en el que conocerse mejor a sí mismos para hacer más satisfactoria cualquier área de su vida.

Es común que las personas acudan a terapia por el malestar físico o emocional que generan sus síntomas: ansiedad, depresión, etc. Los síntomas, en Medicina y Psicología, son las quejas subjetivas de la persona, pero solo son el reflejo aparente del problema y no el problema en sí mismo. Es por ello que en Ilitía Psicología no intervenimos solo sobre los síntomas, si no sobre la causa del problema en su totalidad, lo que aumenta la eficacia a largo plazo de nuestras intervenciones.


Si crees que es el momento de acudir a una terapia psicológica, no dudes en pedirnos una primera consulta, estaremos encantados de ayudarte.

¿Qué hacer en caso de «bullying» o acoso escolar?

El acoso escolar, conocido por el término anglosajón de bullying, implica cualquier forma de maltrato psicológico, físico o verbal entre escolares de manera reiterada tanto en el aula como fuera de ella. Además, se suma la modalidad de ciberacoso a través de las nuevas tecnologías y redes sociales.

El acoso tiene graves consecuencias para las personas involucradas a corto y largo plazo, esto incluye tanto a la víctima y al acosador, como a los espectadores.

Durante la etapa escolar la relación entre compañeros es muy importante para la salud mental y el ajuste personal futuro. Las personas que han sido víctimas de acoso pueden tener dificultad para confiar en los otros en la etapa adulta, reduciendo de esta manera sus posibilidades de relación social y laboral. Cualquiera de las partes implicadas tiene una responsabilidad legal y moral, pudiendo considerarse desde falta hasta delito grave.

Algunas consecuencias del acoso que pueden aparecer en la víctima son las siguientes:

  • Aislamiento social y soledad acompañado por falta de motivación propia y desesperanza por el futuro.
  • Baja autoestima y deterioro de la imagen de sí misma.
  • Disminución del rendimiento académico que podría derivar en abandono escolar.
  • Ansiedad, problemas a la hora de dormir, estado de ánimo apático…
  • Disminución de la capacidad de relación social.
  • Sensación de inseguridad en el ambiente, la cual provoca un estado de alerta constante. Esta situación de estrés puede acarrear un efecto negativo sobre la salud física y mental.
  • En los casos extremos puede presentar ideas suicidas e incluso intentos de suicidio.

No obstante, las consecuencias negativas no solo las va a sufrir la víctima. El acosador tenderá a repetir su patrón de relación agresiva con su familia o en su vida profesional, por lo que, de no corregirse, su patrón relacional será también disfuncional. En ocasiones, utilizan el acoso como una manera de llamar la atención, ya que les permite compensar situaciones anteriores de fracaso o exclusión en otros ambientes. Este tipo de comportamiento acosador se relaciona con:

  • Un modelo de interacción basado en el dominio y la sumisión.
  • Baja habilidad de resolución de conflictos.
  • Poca tolerancia a la frustración.
  • Dificultades para respetar límites.
  • Falta de autocrítica y ausencia de responsabilidad.

Los testigos corren el riesgo de insensibilizarse, y por lo tanto no reaccionar ante situaciones de injusticia de su entorno. El actuar en base a sentimientos de sumisión y miedo influye de manera negativa en su autoestima y desarrollo moral. Asimismo, alienta la conducta del acosador.

El acoso escolar NO son “cosas de niños”

¿Cómo actuar si mi hijo sufre acoso escolar?

  • Dar credibilidad al relato de tu hijo, que se sienta en un espacio seguro y sin juzgar. Elogiarlo por la valentía de haberlo contado ya que el comienzo de la solución es responsabilidad de los adultos.
  • Mostrar apoyo y asegurar que está haciendo lo correcto para poder acabar con la situación.
  • Hablar con el equipo directivo del centro para tratar de dar una respuesta con la ayuda del gabinete psicopedagógico. Si la respuesta por parte del centro no es satisfactoria acudir a la Asociación de Padres y Madres (AMPA) del centro escolar y/o recurrir al Servicio de Inspección Educativa de la comunidad autónoma.
  • Reforzar su autoestima valorando los esfuerzos en cualquier ámbito y resaltando cualidades personales.
  • Animarle a fortalecer y establecer relaciones con otros compañeros para evitar una fobia social derivada del bullying.


¿Cómo actuar si mi hijo ejerce acoso escolar?

  • Mantener una actitud colaborativa con el centro educativo. Poder hablar con los profesores y el departamento de orientación para conocer la situación y orientar la intervención.
  • Intentar conocer las causas de la conducta de tu hijo. Los niños no son buenos o malos, si no que tienen conductas que encauzar. Sabiendo por qué se llevan a cabo, se podrá poner solución, y en esta labor te puede ayudar un psicólogo.
  • Fomentar que tu hijo entienda la responsabilidad de sus actos. Hay que procurar no trasladar esa responsabilidad a otras personas (profesores o los compañeros del aula). Cuando tu hijo esté preparado, ayúdale a pedir perdón a las víctimas.
  • Hacerle entender que esas conductas son inadmisibles. Explícale las consecuencias que puede tener una situación de acoso escolar tanto para él como para la víctima. Buscando que este ambiente sea de calma y confianza, donde tú y tu hijo podáis hablar y expresar vuestros sentimientos.
  • Ayúdale a canalizar de una forma positiva la conducta agresiva. Una buena forma es apuntándole a algún deporte de competición.
  • Ser su modelo a seguir. Eliminando del ambiente familiar críticas no constructivas, las burlas a algún personaje que aparezca en la televisión, insultos a otras personas, etc.. Este tipo de conductas validan inconscientemente la humillación de los demás.

Carmen Castro Dávila.

Miedos vs. Fobias

Las fobias son miedos excesivos e irracionales, es decir miedo a determinados estímulos o situaciones que no generan un peligro real, sin embargo, para la persona que las padece así es.

Los adultos somos capaces de racionalizar acerca de dicha fobia, por tanto saber que no se trata de un peligro real, aunque lo sintamos como tal, sin embargo, en niños es más complicado, sobre todo a edades más tempranas.

Se suele producir una evitación o escape de las situaciones o estímulos que se consideran fóbicos, o así mismo, ante la anticipación de dichas situaciones o estímulos. Del mismo modo, la exposición a dichos situaciones o estímulos provoca una respuesta de ansiedad.

Tenemos que diferenciar una fobia de un miedo, pues las fobias son incapacitantes para la persona que las padece (evitación de lugares o espacios donde esté el estímulo fóbico, ansiedad ante su exposición o al anticipar dicha exposición, incapacidad para llevar un ritmo de vida normal obstaculizado por la fobia…).

Las fobias comúnmente pueden producirse por experiencias pasadas negativas, por imitación o aprendizaje, por comentarios de otras personas, por observación, etc... Por ejemplo: una persona que tiene fobia a los perros puede tenerla por haber sido mordido de pequeño por uno, observar o escuchar como personas de su entorno temen y evitan a los perros, haber presenciado un ataque de un perro a otra persona o haberlo escuchado, etc…

Existen diferentes tipos de fobias:

  • Fobias de tipo animal
  • De tipo ambiental (p. ej., alturas, tormentas, agua)
  • A la sangre-inyecciones-daño
  • De tipo situacional (p. ej., aviones, ascensores, recintos cerrados)
  • Otros tipos (p. ej., evitación fóbica de situaciones que pueden provocar atragantamiento, vómito o adquisición de una enfermedad; en los niños, evitación de sonidos intensos o personas disfrazadas).
  • Fobia social.

Por tanto una fobia es un miedo irracional, excesivo a un estímulo o situación que se considera aversivo para la persona, a pesar de no tener porqué serlo, dando lugar a una respuesta de ansiedad, evitando, escapando o anticipando dichas situaciones o estímulos y produciendo interferencia en la rutina de vida habitual de la persona.

Betania Nze.

Burnout laboral o Síndrome del trabajador quemado.

Burnout o Estrés Laboral: Un Síndrome Cada Vez Más Expandido

Estamos saliendo de la habitual cuesta de enero acompañada de preocupaciones económicas y exigencias laborales, llegando al “burnout”, conocido como el síndrome del trabajador quemado. Muchas personas acuden a consulta debido al malestar en el ámbito laboral que afecta a su vida personal, de pareja, momentos de ocio, etc.

¿Qué es el síndrome del trabajador quemado? Es la sensación de agotamiento, decepción y pérdida de interés por la actividad laboral. Un estrés excesivo relacionado con el trabajo durante un largo periodo es un factor de riesgo para la salud física y psicológica.

Las causas más habituales del burnout es el alto nivel de estrés por sobrecarga de trabajo, baja motivación por parte de los jefes, sentimiento de incapacidad en el trabajo delegado, ausencia de oportunidades de crecimiento o falta de recompensas por el esfuerzo realizado.

Este burnout se puede producir en cualquier tipo de trabajo, por lo que es importante cuidarse. Algunos consejos para evitar este agotamiento físico, mental y emocional son los siguientes:

  • Cuida tu salud: Muchas veces la salud la ponemos en último lugar, descuidando la alimentación, los horarios de sueño, el ejercicio físico… llegando a forzar la maquinaria del cuerpo. Es importante realizar diferentes actividades que beneficien tu salud y que te permitan momentos de desconexión.
  • Respeta tu horario de trabajo: Con el aumento de las nuevas tecnologías y el teletrabajo, estamos en todo momento conectados. Es importante mantener una separación del horario de trabajo y del personal, permitiéndote desconectar del correo y de las llamadas del trabajo. Tu tiempo de descanso es muy importante.
  • Realiza actividades de ocio: Desempeñar actividades que disfrutamos en el tiempo libre, facilitael que puedas desconectar del estrés laboral. También aumenta tu percepción de bienestar y autoestima.
  • Busca apoyo personal y social: Ya sea a través de compañeros de trabajo, familiares o amigos es importante buscar apoyo para que ayudar a disminuir esa sensación de agotamiento y estrés. A veces el afecto y acompañamiento es el mejor calmante.
  • Cuidado con la autoexigencia: En muchas ocasiones caemos en nuestra propia trampa de la autoexigencia, imponiéndonos cargas laborales que no nos corresponden o buscando un nivel elevado de perfección. Es importante ser flexibles con los objetivos que nos planteamos.
  • Aprende a decir “no”: Comunicar abiertamente dentro de la honestidad y educación son pilares de la asertividad. Nos permite expresar lo que pensamos y sentimos sin agredir al otro. Esta es una manera de establecer límites en la realización de tareas, para las cuales no nos sentimos capacitados o no nos corresponden.

Espero que estos consejos te ayuden a mantener un buen equilibrio entre tu vida personal y laboral. En caso de sentirse desbordado, nunca está de más dar un paso adelante y recurrir a la ayuda de un profesional.

Cármen Castro Dávila. Psicóloga, Ilitía Psicología.

CÓMO LUCHAR CONTRA EL INSOMNIO DE FORMA NATURAL

Dormir es una necesidad básica de todos los seres vivos. Nos sirve para poder renovar energías y mejorar nuestro estado de salud tanto físico como mental. Durante la noche, mientras dormimos, registramos los aprendizajes de nuestro día a día, nuestro cerebro se reorganiza y trabaja para mejorar.

A muchas personas les cuesta conciliar el sueño y reconocen no descansar lo suficiente. Veamos como podemos tener una buena higiene del sueño:

Duerme las horas adecuadas: Dormir poco así como mucho hará que te sientas más cansado, más desorientado y rindas menos, además afecta  a tu salud. Aunque se estipula que un adulto debe dormir unas 8 horas diarias para descansar adecuadamente, depende de cada persona el tiempo propicio de descanso. Ten presente las horas que necesitas de sueño para descansar adecuadamente y controla tus horas de acostarte y levantarte.

-Si tienes tiempo realiza alguna actividad deportiva al menos 5 o 6 horas antes de dormir: para así conciliar mejor el sueño por la noche.

-Mantente activo: Cuando nos mantenemos activos durante el día, al llegar la noche es más fácil que nuestro cuerpo nos pida el descanso.

-No te eches siestas largas: sabemos que las siestas son sagradas para muchos, sin embargo, si te cuesta dormir por las noches, esto te ayudará a que cojas el sueño más rápido.

-Hidrátate y come sano: la alimentación influye considerablemente en nuestra salud, por lo que también influye en el sueño. Por la noche no tomes comidas ni bebidas pesadas. Toma alimentos ligeros y no te vayas a dormir con la tripa llena. Así mismo hidrátate bebiendo unos dos litros de agua diarios. Evita bebidas estimulantes por la noche (cola, té, café…).

-Aplaza tus preocupaciones para el día siguiente: muchas veces cuesta conciliar el sueño porque nos ponemos a pensar “¿Qué tengo que hacer mañana?” “¿Habré dejado todo preparado?” “Lo que me ha pasado hoy no logro entenderlo…” “Mañana tengo que ver a X y no sé qué voy a hacer…” y así podríamos seguir… ¿Qué sucede con esto? que tardamos en coger el sueño, nos inundan las preocupaciones y los pensamientos e incluso el simple pensamiento de “no consigo dormir ¿qué me pasa?” nos influye. Cuando nos demos cuenta de esto y estemos en la cama, aplacemos los pensamientos al día siguiente, ya tendremos tiempo por la mañana para pensar sobre ello, este es el momento de dormir y debemos dejar que nuestra mente se relaje. Algún truco para ello puede ser centrar nuestra atención simplemente en nuestra respiración, a como nos vamos relajando, visualizar una escena agradable, sólo la escena y las sensaciones que nos producen, pero dejar de lado todo tipo de pensamientos. A veces cuando nos frustramos por no conseguir dormir, nos cuesta más, dejémoslo estar y que nuestro cuerpo se vaya liberando de tensiones.

-Vigilar la temperatura: Tanto si hace frío como calor nos puede costar más dormir, por tanto intentar mantener una adecuada temperatura en la habitación.

Todas estas consideraciones las tenemos en cuenta cuando se han descartado problemas orgánicos en el médico de cabecera, pues algunas personas pueden presentarlo por algún tipo de alteración orgánica o por la toma de ciertos medicamentos.

Betania Nze Montalbán

Navidad y emociones

Se va acercando la navidad, y todo lo que ello conlleva. Comidas, cenas, salidas, decoraciones…y reencuentros familiares.

Esta época del año puede ser de las que más emociones remueve.

Para algunas personas la Navidad es un momento feliz, alegre y lleno de ilusión, sobre todo cuando hay niños en casa, pero esto no sucede en todo el mundo, pues en esta época del año, algunas personas pueden sentirse más tristes posiblemente por la carga sentimental que gira en torno a las fiestas navideñas, ya sea por la pérdida de algún ser querido, haber vivido una experiencia traumática, no poder reencontrarse con sus seres queridos, estar solos, o por falta de recursos económicos, entre otros aspectos.

Sea como fuere, no tenemos porqué sentirnos mal por no disfrutar de esta época del año, tal y como es esperable a nivel social, o no tener este «espíritu navideño» del que tanto se habla.

Es importante ser conscientes de nuestras emociones y de nuestras necesidades, y tratar de adaptarnos a la situación lo mejor que podamos.

La navidad es un día más del año, un día más de nuestra vida, y por ello, es recomendable vivirla a nuestra manera, siendo que, podemos aprovechar lo que nuestras emociones nos dicen, para tratar de comprendernos y gestionarnos mejor.

Betania Nze.

LA TÉCNICA DE LA TORTUGA (AUTOCONTROL DE IMPULSOS Y EMOCIONES EN NIÑOS)

Escondite de Maestros: LA TÉCNICA DE LA TORTUGA

Érase una vez, una tortuga que tenía (X AÑOS). Se llamaba Tortuguita.

A Tortuguita no le gustaba ir a la escuela. Quería estar en casa con mamá y su hermanito. No quería estudiar ni aprender; sólo quería correr y jugar con sus amiguitos, o pintar su cuaderno de dibujo con lápices de colores.

Era muy aburrido para ella, tener que escuchar a su profesora, leer y escribir. Ella solo quería jugar y reírse con sus amigos –y pelearse con ellos también-. No le gustaba colaborar con los demás, y le costaba controlar su carácter.

Cada día, cuando iba a la escuela, se decía a sí misma que iba a esforzarse en todo lo posible para no acabar metiéndose en jaleos . Sin embargo, a pesar de ello, siempre se acababa peleando con algún compañero de clase, o rompía objetos cuando se enfadaba.

Con tantos problemas en el colegio, empezó a pensar que era una tortuga “mala” y se empezó a sentir muy mal.

Un día, se encontró con la tortuga más grande y más vieja de la ciudad. Era una tortuga sabia, que tenía ¡200 años de edad y un tamaño tan enorme como una casa!

—¡Hola! —Dijo la tortuga sabia con su voz inmensa y rugiente— Te veo preocupada. Voy a contarte un secreto. ¿Sabes que llevas sobre ti la respuesta para los problemas que te agobian? Tortuguita no sabía de qué le estaba hablando.

—¡Tu caparazón! ¡Tu caparazón! —le gritó la tortuga sabia, y continuó exclamando— Puedes esconderte en su interior cuando te sientas nerviosa o enfadada, o cuando estés a punto de perder el control. En el interior de tu caparazón puedes reposar, descansar, relajarte y pensar en cómo puedes resolver el problema. Así que cada vez que lo necesites meterte en tu caparazón de ayudará.

A Tortuguita le gustó tanto la idea, que tenía ganas de volver al colegio para probar el consejo de la tortuga sabia.

Al día siguiente, en el colegio, un compañero de clase le quitó su bolígrafo preferido por lo que empezó a experimentar otra vez el sentimiento de ira que le suele aparecer antes de pelearse o romper cosas o gritar. Estuvo a punto de perder la compostura, cuando recordó de repente lo que le había dicho la tortuga sabia.

Rápido como encogió sus brazos, piernas y cabeza, y los apretó contra su cuerpo, permaneciendo quieta hasta que supo lo que precisaba hacer. Se sintió tan bien dentro de su caparazón, dónde nadie podía molestarle. Cuando salió de él, quedó sorprendida al ver que su profesora le sonreía. Tortuguita le dijo que se había puesto furiosa porque había cometido un error.

¡La maestra le contesto diciéndole lo orgullosa que estaba de ella! Tortuguita continuó utilizando este secreto a lo largo del curso.

Cuando recibió sus notas escolares, comprobó que eran mucho mejores. Todos la admiraron y se preguntaron maravillados cuál sería su “secreto mágico”.

Uso de la técnica

1-Léele el cueto a tu hijo/a si suele tener problema al controlar sus impulsos o emociones negativas.

2.Enséñale, que igual que la tortuga, cuando se sienta muy enfadado/a haga como la tortuga. Que se pare, y si es necesario busque un espacio para poder relajarse.

3.Enséñale técnicas de relajación y haz que las practique para que pueda utilizarlas cuando lo necesite.

4.Enséñale cómo puede resolver los problemas.

De ésta forma cada vez que lo necesite, recordará que cuando sienta la emoción (ira) puede esconderse en su “caparazón”, relajarse y buscar a la solución al problema, para evitar meterse en líos.

Antención: es recomendable que esta técnica sea proporcionada por el psicólogo para enseñar adecuadamente las técnicas a emplear y cerciorarse de que sabe utilizarlas.

No dudéis en pedir ayuda psicológica si vuestro hijo tiene problemas en la gestión de sus emociones o en el control de impulsos.

Betania Nze

Bienvenidos a Ilitía Psicología

Ilitía Psicología nace con la intención de brindar apoyo a todas las familias que así lo necesiten.

Ilitía surge de la diosa Griega Ilitía, diosa del nacimiento y la fertilidad. ¿Y porqué hemos elegido este nombre? Porque todo comienza desde antes del nacimiento, desde la búsqueda de embarazo. Cómo afronten nuestros padres nuestra concepción puede tener relación en cómo viven nuestra crianza, y por tanto en cómo nosotros crecemos, aprendemos y sentimos a lo largo de nuestro desarrollo.

Desde Ilitía pretendemos apoyar a los padres desde el primer momento, desde el momento en el que deciden convertirse en padres, para que puedan vivir la maternidad y la paternidad de una forma realista, positiva y saludable y así mismo, apoyarles tras el nacimiento de sus hijos y durante su crianza y desarrollo.

En base a todo ello, los niños y jóvenes se convierten esenciales en la atención en nuestro centro, puesto que un correcto desarrollo y expresión emocional, les ayudará a tener una vida más plena y saludable.

«Porque el futuro depende de ellos, y nuestro obligación es cuidarles y enseñarles a encontrar el camino hacia el bienestar y el éxito»-ILITÍA PSICOLOGÍA

¿Cómo trabajamos?

Nos adaptamos a las necesidades de cada persona que decide acudir a nosotros, proporcionando una asistencia integral y adaptado a cada uno.

Proporcionamos asistencia psicológica a adultos, adolescentes y jóvenes, y así mismo, ponemos a disposición servicio de logopedia y talleres infantiles y juveniles, y para madres en etapa de embarazo y posparto.

Indicar que no hace falta tener hijos o ser padres para acudir a nosotros, nuestras puertas están abiertas a toda persona que necesite nuestra asistencia.

¡Os esperamos!

Baby Blues

Éste término puede llegar a confundirse con la depresión posparto, pues la sintomatología asociada puede ser parecida, sin embargo, es menos grave y suele remitir a las dos semanas del puerperio. Síntomas como la irritabilidad, cansancio, ansiedad, cambios de humor, tristeza…pueden aparecer en este periodo.

En muchas ocasiones, éstos síntomas pueden estar relacionados con las expectativas previas en cuanto a la maternidad, la capacidad sobre ésta misma, la culpa y las preocupaciones excesivas por la salud del bebé.

¿Qué podemos hacer para prevenirlo?

Asistir a grupos de embarazo y clases de preparación al parto durante la gestación puede servir de ayuda.

¿Y para tratarlo?

Aunque su duración no es larga, lo mejor es tratar de buscar apoyo y compartir las preocupaciones con quién sintamos que podemos hacerlo. Así mismo, si su vivencia nos produce un gran malestar, lo mejor será consultar con un profesional.

ILITÍA PSICOLOGÍA