Ansiedad: cuando luchar contra ella la hace más fuerte

Muchas personas que llegan a consulta describen la ansiedad como un enemigo que les invade y que deben expulsar de inmediato. La reacción más común es querer que desaparezca, pelear contra cada síntoma y forzarse a “no sentir”. Sin embargo, lo paradójico es que cuanto más intentamos no tener ansiedad, más presente se vuelve.

El círculo de la lucha

La ansiedad no es, en sí misma, algo “malo”. Es una respuesta natural de nuestro organismo que nos prepara para reaccionar frente a posibles amenazas. El problema aparece cuando empezamos a interpretarla como algo intolerable. Entonces, se inicia un círculo vicioso:

  1. Aparece la ansiedad.
  2. Reaccionamos con rechazo y lucha (“¡no debería sentir esto!”).
  3. Esa lucha añade más tensión y miedo.
  4. La ansiedad crece.

Lo que empezó como una señal del cuerpo se convierte en un estado de sufrimiento constante.

La metáfora del león

Imaginemos que un león entra en nuestra habitación. Nuestra reacción instintiva sería enfrentarlo o salir corriendo. Si tratamos de luchar contra él, lo más probable es que nos ataque. Pero si, en lugar de pelear, reconocemos su presencia y lo observamos con calma, sin provocarlo, nuestras probabilidades de sobrevivir aumentan.

La ansiedad funciona de manera parecida. Cuando luchamos contra ella, se intensifica, “nos muerde”. Cuando la tratamos con cierta amabilidad —reconociendo lo que sentimos, aceptando que está ahí sin juzgarnos—, poco a poco pierde fuerza. No desaparece de golpe, pero deja de devorarnos.

Ser amables con lo que sentimos

Aceptar la ansiedad no significa resignarse a vivir atrapados por ella. Significa dejar de gastar energía en la pelea, y empezar a relacionarnos con nuestras emociones de un modo más compasivo. Preguntarnos: “¿Qué me está intentando decir mi cuerpo? ¿Qué necesito ahora mismo?” puede abrir la puerta a un manejo más saludable.

Prácticas como la respiración consciente, la meditación o simplemente hablar de lo que sentimos con alguien de confianza ayudan a crear un espacio de amabilidad interior. Es desde ahí donde la ansiedad puede empezar a transformarse.

Un cambio de perspectiva

En lugar de pensar: “No quiero sentir ansiedad”, podemos probar con: “Ahora mismo estoy sintiendo ansiedad, y está bien que esté aquí. Puedo acompañarme con paciencia mientras pasa”. Ese pequeño cambio reduce la presión y, con el tiempo, nos devuelve la sensación de que tenemos más recursos que miedo.

 La ansiedad no se vence con fuerza bruta, sino con la suavidad de la aceptación. Igual que con el león, nuestra mejor opción no es luchar, sino aprender a convivir con su presencia hasta que pierda el interés en atacarnos.

En Ilitía Psicología, psicólogos en Madrid, Villaverde, podemos ayudarte.

Betania Nze Montalbán

IMPULSIVIDAD, BAJA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN Y REDES SOCIALES: UNA COMBINACIÓN EXPLOSIVA EN ADOLESCENTES.

La adolescencia es una etapa de cambios físicos, psicológicos y sociales intensos. Durante este periodo de tiempo, los jóvenes se enfrentan a retos académicos, familiares y sociales. Estos retos requieren del desarrollo de habilidades que contribuyan a gestionar el estrés, resolver problemas y manejar emociones.

Además, el cerebro de un adolescente sigue en proceso de maduración, lo que afecta, entre otros aspectos, a las áreas encargadas del autocontrol. El conjunto de estos factores hace que los adolescentes puedan ser más impulsivos y presenten una menor tolerancia a la frustración.

Las redes sociales juegan un papel importante en sus vidas, pueden llegar a pasar horas conectados. La suma de la impulsividad, la baja tolerancia a la frustración y el uso excesivo de las redes sociales puede generar consecuencias negativas y dificultar la adquisición de habilidades necesarias para su crecimiento y desarrollo.

La impulsividad se define como la tendencia a actuar de manera rápida y sin reflexión previa, a menudo sin tener en cuenta las consecuencias de las acciones. Durante la adolescencia, debido a diferentes cambios que se producen a nivel cerebral y hormonal, los chicos y chicas pueden ser más propensos a llevar a cabo comportamientos arriesgados y tomar decisiones impulsivas.

La baja tolerancia a la frustración, por otro lado, se refiere a la dificultad para manejar situaciones que no se desarrollan según las expectativas de la persona. Esto puede generar reacciones desproporcionadas ante pequeños contratiempos y cierta tendencia a evitar situaciones complejas o estresantes. La baja tolerancia a la frustración en los más jóvenes puede estar relacionada a una necesidad de recompensa inmediata o con la falta de estrategias para la regulación emocional.

El uso de las redes sociales ha transformado la manera en que los adolescentes interactúan con el mundo y entre ellos. Éstas, ofrecen recompensas fáciles y rápidas a través de «me gusta» y comentarios, lo que puede favorecer una tendencia a realizar conductas impulsivas. La necesidad de aprobación por parte de sus iguales y la comparación constante con los demás pueden aumentar la insatisfacción consigo mismos y la ansiedad.

Además, el contenido de las redes sociales está diseñado para captar y mantener la atención, lo que puede dificultar la capacidad de los adolescentes para concentrarse en tareas que requieren más esfuerzo y paciencia. Esta exposición constante a estímulos rápidos y recompensas inmediatas puede reducir aún más la tolerancia a la frustración, ya que los adolescentes pueden esperar que las recompensas en la vida real sean tan rápidas como en el entorno.

La combinación de la impulsividad, la baja tolerancia a la frustración y el uso excesivo de las redes sociales crea un círculo vicioso en el que los adolescentes se ven atrapados.

Esto no solo afecta su bienestar emocional, sino también al desarrollo de habilidades sociales, académicas y de resolución de conflictos.

Es fundamental que tanto los propios adolescentes como sus padres comprendan cómo funciona su cerebro y cómo las redes sociales pueden influir en su comportamiento.

La educación sobre el autocontrol y la regulación emocional puede ser un primer paso crucial.

Las técnicas de regulación emocional ayudan a manejar emociones y pueden contribuir a gestionar situaciones complejas.

Algunas de estas técnicas son la respiración profunda, el “mindfulness” o conseguir cambiar pensamientos que dificulten la adaptación social y familiar por otros que ayuden al adolescente a ajustar sus emociones, expectativas y creencias de la realidad.

El trabajo de autocontrol con diferentes ejercicios que promuevan una toma de decisiones reflexiva, y el control de impulsos, previene que el adolescente lleve a cabo acciones sin tener en cuenta sus consecuencias y repercusiones.

Por último, la gestión de tiempo y establecimiento de límites sobre el uso de dispositivos móviles y redes sociales son esenciales para que el trabajo en control de impulsos y tolerancia a la frustración sea eficiente.

La adolescencia es una etapa compleja. La impulsividad o la baja tolerancia a la frustración en combinación con los efectos negativos de las redes sociales pueden afectar al desarrollo personal y de habilidades en los más jóvenes.

Si crees que tu hijo o hija, o tú mismo necesitas trabajar alguno de estos aspectos, en Ilitía Psicología estaremos encantados de acompañarte en este proceso.

María Suárez Gómez.

Guía para padres: establecer límites para los niños

Establecer límites es una de las tareas más importantes en la crianza de nuestros hijos. Los límites no solo son reglas o restricciones, sino herramientas esenciales para guiar el comportamiento de los niños. Desde temprana edad, los niños necesitan entender qué es aceptable y qué no lo es. Los límites proporcionan seguridad, ya que crean un ambiente estructurado donde el niño sabe lo que se espera de él y las consecuencias de sus acciones. Esta claridad les permite sentir control en su entorno y, a medida que crecen, les enseña responsabilidad y autocontrol.

Los límites también son cruciales para el desarrollo de habilidades sociales. Al aprender a respetar las normas, los niños internalizan valores como el respeto, la empatía y la cooperación, que son esenciales para interactuar con otros en la escuela y más adelante en la vida.

Pautas clave para poner límites de forma efectiva:

1. Firmeza y tranquilidad

Mantén la calma, pero se firme.

La firmeza demuestra al niño que las reglas son importantes y deben ser respetadas, mientras que la calma ayuda a evitar que la situación se convierta en un conflicto emocional. Cuando los niños ven que los padres mantienen su compostura, aprenden a manejar sus propias emociones y a aceptar las reglas sin resistencia.

2. Desaprobar la conducta, no al niño

Dile que la acción está mal, no que él/ella es malo/a.

Como padres es esencial que hagamos una distinción clara entre la conducta y la personalidad del niño. En lugar de decir “Eres un niño malo” cuando el niño hace algo inapropiado, es mejor decir “Eso no está bien” o “Esa conducta no es aceptable”. De esta manera, el niño entiende que el comportamiento no es apropiado, pero su valor como persona no está en duda. Este enfoque fomenta una autoestima positiva mientras se refuerzan los límites.

3. Explicar las normas de forma positiva

Comunica los límites de manera positiva.

No tenemos que enfocarnos solo en lo que no puede hacer, es mejor comunicar las normas de manera positiva. Por ejemplo, en vez de decir “No corras dentro de la casa”, podemos decir “Dentro de la casa caminamos con cuidado”. Este enfoque no solo indica lo que está prohibido, sino también lo que se espera de manera clara y comprensible.

4. Explicar el porqué de las normas

Hazle entender la razón detrás de cada norma.

Los niños son más propensos a aceptar las reglas cuando entienden por qué existen. Explicar de manera simple y adecuada a su edad el motivo detrás de las normas les ayuda a internalizarlas.

4. Consistencia y paciencia

La consistencia es crucial para que los límites sean efectivos. Los niños necesitan saber que las reglas no cambian constantemente, y que siempre hay consecuencias por no seguirlas. Si un límite se establece, debe mantenerse de manera constante para evitar confusión. Además, la paciencia es vital. Los niños no aprenderán a respetar los límites de inmediato, por lo que los padres deben estar preparados para ser firmes, pero comprensivos a lo largo del proceso.

5. El equilibrio entre límites y afecto

Poner límites no debe ser sinónimo de ser estrictos o distantes. Los padres también deben demostrar afecto y cariño a sus hijos. Después de aplicar un límite, es importante ofrecer apoyo emocional, explicando que el amor y la aceptación no dependen de que sigan todas las reglas a la perfección. Este equilibrio asegura que el niño se sienta seguro y amado, mientras aprende a comportarse de manera adecuada.

Conclusión

Establecer límites claros y consistentes es una parte fundamental de la crianza. Ayudan a los niños a sentirse seguros, a desarrollar habilidades sociales, y a aprender a tomar decisiones responsables.  Si quieres aprender a seguir estas pautas puedes visitarnos en Ilitia psicología, psicólogos en Villaverde, Madrid.

Marina Piqueras Torrico

El dolor de las críticas

Las críticas son una parte inevitable de la vida, todos enfrentamos juicios sobre nuestro comportamiento, habilidades o decisiones. El dolor emocional que provocan las críticas se origina en la percepción de rechazo. Cuando alguien critica nuestras acciones o elecciones, puede parecer que cuestiona nuestra valía como personas. Por ejemplo, un comentario negativo sobre un proyecto en el trabajo puede hacer que una persona sienta que su profesionalismo está siendo atacado. Este tipo de dolor está relacionado con la necesidad humana de pertenencia y aceptación. Al sentirnos atacados, nuestro cerebro activa respuestas similares a las que experimentamos ante el dolor físico, lo que explica por qué las críticas pueden ser tan abrumadoras.

Tipos de críticas

–  Críticas Constructivas: Estas son ofrecidas con la intención de ayudar y mejorar. Por ejemplo, un supervisor que señala áreas de mejora en un informe puede hacerlo de manera que fomente el crecimiento. Sin embargo, incluso estas críticas pueden herir si se comunican de manera brusca.

Críticas Destructivas: Estas suelen ser hirientes y pueden surgir de la envidia o frustración. Por ejemplo, un comentario como “Nunca harás nada bien” puede causar un impacto en la autoestima.

Reacciones Psicológicas

La forma en que reaccionamos ante las críticas varía de persona a persona. Algunas reacciones comunes incluyen:

Defensividad: Muchas personas se sienten atacadas y responden con defensa, lo que puede crear un ciclo de conflicto. Un ejemplo sería alguien que, al recibir una crítica sobre su estilo de trabajo, responde con: “No es tan grave, tú también cometes errores”.

Autoevaluación negativa: Las críticas pueden llevar a una reflexión excesiva y autocrítica. Por ejemplo, tras recibir una crítica, alguien podría pensar: “Siempre cometo los mismos errores, nunca aprenderé”.

Aislamiento: Para algunos, el dolor de las críticas puede llevar al aislamiento social. Una persona puede evitar reuniones o eventos sociales, pensando: “No quiero que me critiquen de nuevo”.

Estrategias para manejar el dolor de las críticas

Técnicas para críticas constructivas:

1. Reenfocar la perspectiva: Aprende a ver las críticas constructivas como oportunidades de aprendizaje. Por ejemplo, transforma un comentario sobre la falta de claridad en una presentación en una oportunidad para mejorar las habilidades de comunicación. Pensamientos como “Esto es un paso para mejorar” pueden ser útiles.

2. Buscar retroalimentación selectiva: Aceptar críticas de personas de confianza puede ser valioso, pero también es importante reconocer que incluso quienes queremos pueden soltar comentarios que duelen. En estos casos, evalúa la intención detrás del comentario y su utilidad. Recuerda que no todas las opiniones son igualmente constructivas. Pensar “valoro la intención detrás de esta crítica, pero tengo derecho a decidir qué me afecta” puede ser un enfoque útil.

Técnicas para críticas destructivas:

1. Practicar la auto-compasión: Aunque algunas críticas pueden provenir de la envidia o frustración de los demás, es fundamental ser amable contigo mismo. Reconocer que todos cometen errores y que la crítica no siempre refleja la verdad sobre ti puede ayudarte a mantener la confianza en ti mismo. Un pensamiento útil podría ser: “no todas las críticas son válidas ni constructivas”.

2. Desarrollar resiliencia: Fortalecer la resiliencia emocional permite manejar mejor las críticas destructivas. Esto implica cultivar una autoestima saludable y aprender a separar la valía personal de la opinión ajena. Recordar que “las críticas no definen quién soy” puede ser un ancla poderosa.

Conclusión

El dolor de las críticas es una experiencia común que puede tener un profundo impacto en nuestra salud emocional. Reconocer y comprender este dolor es el primer paso hacia la sanación. Si quieres trabajar en conseguir una mentalidad abierta y estrategias de afrontamiento, en Ilitia Psicología ofrecemos transformar el dolor en una oportunidad para crecer y fortalecernos.

Marina Piqueras Torrico

Descubre las partes de tí, mediante IFS

El Modelo de Sistemas de Familia Interna (IFS) fue creado por el Dr. Richard Schwartz en los años 80. Este modelo sugiere que dentro de nuestra mente hay diferentes “partes” o sub-personalidades que interactúan entre sí, como si fueran miembros de una familia.

¿Cómo Funciona el IFS?

Imagina que dentro de ti hay varias partes, cada una con su propio rol y sentimientos. Algunas partes pueden ser críticas y exigentes, mientras que otras pueden ser más comprensivas y amables. Estas partes pueden llevar a conflictos internos, como cuando sientes una cosa y luego otra completamente diferente.

Las Partes del IFS

  1. Partes Exiliadas: Son las partes que llevan dolor y recuerdos difíciles, como una parte de ti que sigue sufriendo por algo que pasó en tu infancia.
  2. Partes Protectoras: Estas partes intentan mantenerte a salvo de esos dolores. A veces, esto puede llevar a comportamientos como ser muy crítico contigo mismo o evitar situaciones que te hacen sentir incómodo.
  3. El Yo o «Self»: Es el núcleo de tu identidad, donde reside la calma, la sabiduría y el equilibrio. El «Self» es la parte de ti que puede entender y manejar las otras partes de manera efectiva.

Cómo Ayuda el IFS en la Terapia

La terapia IFS trabaja de la siguiente manera:

  1. Identificación: Primero, se trata de reconocer qué partes están presentes en tu mente y qué roles tienen.
  2. Conexión: Luego, se trabaja en conectar con cada parte de manera comprensiva, entendiendo sus motivos y sentimientos.
  3. Sanación: A continuación, se trata de sanar las partes que llevan dolor y resolver los conflictos internos, con el «Self» guiando el proceso.
  4. Integración: Finalmente, el objetivo es que todas las partes trabajen juntas de forma armoniosa, bajo la dirección del «Self».

Beneficios del IFS

El IFS puede ser muy útil porque:

  • Fomenta la autoaceptación: Ayuda a ver que todas las partes de ti tienen un propósito y valor.
  • Resuelve conflictos internos: Puede disminuir el estrés y la ansiedad al resolver luchas internas.
  • Sana heridas emocionales: Permite trabajar con traumas y experiencias dolorosas del pasado.
  • Mejora las relaciones: Facilita una mayor comprensión de ti mismo, lo cual puede llevar a mejores relaciones con los demás.

Resumiendo, el IFS ayuda a entenderte mejor y a sanar tus emociones al trabajar con todas las partes que forman tu mente.

Si crees que podrías beneficiarte de este enfoque, hablar con un terapeuta especializado en IFS podría ser un excelente primer paso para tu crecimiento personal y bienestar. En Ilitía Psicología puedes puedes encontrarlo.

Marina Piqueras Torrico.

El Impacto de la Comunicación en las Relaciones de Pareja: Problemas y soluciones

La comunicación es uno de los pilares fundamentales en cualquier relación de pareja. A través de las palabras, gestos y expresiones, las personas pueden expresar sus pensamientos, sentimientos y necesidades. Sin embargo, a pesar de su importancia, muchos problemas en las relaciones surgen precisamente por una falta de comunicación efectiva o por malos entendidos que afectan la convivencia y la armonía.

Problemas más comunes en la comunicación de pareja

1. Asumir que la otra persona sabe lo que piensas o sientes:

Uno de los errores más comunes en las relaciones es suponer que la pareja «debería saber» lo que estamos pensando o cómo nos sentimos. Este tipo de suposiciones crea expectativas irreales y frustraciones cuando no se cumplen.

2. Evitar las conversaciones difíciles:

Muchas parejas evitan hablar sobre temas sensibles por miedo a generar conflictos. Sin embargo, evitar estos temas no hace que desaparezcan; al contrario, puede empeorar la situación.

3. Escuchar para responder, no para comprender:

A menudo, cuando discutimos con nuestra pareja, escuchamos solo para preparar nuestra respuesta, en lugar de hacer un esfuerzo por entender su perspectiva. Esto provoca que la conversación se vuelva un intercambio de reproches, en lugar de una búsqueda de soluciones.

4. Lenguaje no verbal contradictorio:

El tono de voz, las expresiones faciales y la postura corporal juegan un papel importante en la comunicación. A veces, nuestras palabras dicen una cosa, pero nuestro lenguaje corporal comunica algo completamente diferente, lo que puede generar confusión en la pareja.

Consejos para mejorar la comunicación en pareja

1. Escucha activa: Es importante que cuando tu pareja te hable, le prestes toda tu atención, dejando de lado las distracciones y enfocándote en comprender lo que te está diciendo. Haz preguntas si es necesario, para asegurarte de que entiendes su perspectiva.

2. Sé claro y específico: En lugar de hacer acusaciones generales como «nunca me escuchas», es mejor ser específico: «Me sentí ignorado cuando te hablé y no me respondiste».

3. Elige el momento adecuado: No todos los momentos son apropiados para hablar de temas delicados. Espera un momento en el que ambos estéis tranquilos y dispuestos a dialogar, y evita iniciar una conversación cuando uno de los dos esté alterado o cansado.

4. Evita el uso de lenguaje agresivo o culpas: En vez de culpar o atacar, utiliza el formato de “Yo siento” para expresar cómo te afectó determinada situación: «Yo me siento triste cuando cancelas nuestros planes sin avisar». Esto disminuye las probabilidades de que la otra persona se sienta atacada y reaccione a la defensiva.

5. Practica la empatía: Ponte en el lugar de tu pareja y trata de entender sus emociones. La empatía no solo mejora la comunicación, sino que también fortalece la conexión emocional entre ambos.

En todas las relaciones de pareja existen conflictos, lo importante no es evitarlos, sino saber cómo gestionarlos de manera constructiva. Las diferencias de opinión son normales y, bien manejadas, pueden fortalecer la relación. En lugar de ver el conflicto como una amenaza, es útil verlo como una oportunidad para conocerse mejor y encontrar soluciones conjuntas. Una comunicación efectiva durante el conflicto implica mantener la calma, evitar gritar o insultar, y sobre todo, estar dispuestos a ceder y negociar. Ambos deben recordar que el objetivo no es «ganar» la discusión, sino encontrar un terreno común que beneficie a la relación.

La comunicación es la columna vertebral de cualquier relación de pareja saludable. Sin ella, los malentendidos y los conflictos no resueltos pueden llevar al distanciamiento y la ruptura. Sin embargo, con paciencia, empatía y un enfoque en la escucha activa, es posible crear un entorno donde ambas personas se sientan seguras para expresarse, y donde los problemas se conviertan en oportunidades de crecimiento mutuo. En resumen, trabajar en la comunicación en pareja es una inversión en el bienestar emocional de ambos y en la durabilidad de la relación. Si bien no siempre es fácil, los resultados pueden transformar no solo la relación, sino también la calidad de vida de quienes la integran.

Si a pesar de todo, sigues teniendo problemas con tu pareja, siempre puedes acudir a nuestro centro, Ilitía psicología, en Madrid, Villaverde, donde estaremos encantados de atenderte.

Bienestar emocional en vacaciones de verano: Cómo disfrutar y cuidarte

Las vacaciones de verano son una época muy esperada por muchas personas. En esta época estamos deseosos de relajarnos, desconectar de la rutina y recargar energías. Sin embargo, no siempre es fácil gestionar nuestras emociones en este periodo (encontrarnos con nosotros mismos sin un qué hacer, encontrarnos con personas del pasado, estar en contacto con la familia con la que no solemos estar tanto tiempo juntos, etc…).

A continuación, te ofrecemos algunos consejos, para mantener y mejorar tu bienestar emocional durante las vacaciones de verano.

  1. Desconectar del trabajo:
    • Es fundamental desconectar del trabajo en vacaciones. Para ello es importante alejarse del correo electrónico, llamadas o cualquier otra forma de contacto o conexión con el ámbito laboral. Permítete disfrutar del momento presente sin las presiones laborales.
  2. Planifica con flexibilidad:
    • La planificación te puede ayudar a aprovechar bien tus vacaciones, pero es importante no ser muy rígido. Deja lugar a la espontaneidad para poder disfrutar del momento. La flexibilidad es importante para evitar el estrés innecesario.
  3. Practica el autocuidado:
    • Este es esencial siempre, pero especialmente en vacaciones. Dedica tiempo a actividades que te hagan sentir bien, como puede ser leer, darte un baño relajante, practicar yoga, o descansar. Escuchar a tu cuerpo y a tu mente es esencial para mantener un buen estado emocional.
  4. Mantente activo:
    • La actividad física o el deporte no solo es buena para nuestro cuerpo, sino para nuestra salud mental. Aprovecha las primeras horas de la mañana o últimas horas de la tarde para realizar ejercicio al aire libre, si estás en un clima caluroso. La actividad física no tiene por qué ser dura, simplemente caminar, montar en bicicleta o cualquier otra actividad que disfrutes será de utilidad. El ejercicio libera endorfinas, que mejoran el estado de ánimo y reducen el estrés.
  5. Fomenta las relaciones personales:
    • Las vacaciones son perfectas para poder darnos una oportunidad y fortalecer lazos con amigos y familiares. Pasar tiempo de calidad con tus seres queridos creará recuerdos y podrás disfrutar de su compañía (siempre y cuando no sean perjudiciales para ti) . Las relaciones personales positivas son un gran apoyo emocional.
  6. Cuida tu alimentación:
    • En vacaciones es normal que nuestra alimentación se vea alterada, pues comemos más veces fuera de casa y nos permitirnos darnos algunos caprichos que en otras ocasiones quizás no hagamos. Si no tenemos ningún problema médica que lo impide, podemos permitirnos darnos esos caprichos sin ningún remordimiento, pero es importante, a pesar de ello, tratar de continuar llevando una alimentación equilibrada, pues comer bien, influye en cómo nos sentimos. No olvidemos incluir en nuestro menú diario frutas, verduras, y mantenernos hidratados para estar con la energía cargada.
  7. Permítete sentir:
    • Es normal poder sentir diversas emociones durante las vacaciones, pues no siempre tenemos porqué estar sintiendo felicidad, emoción tan relacionada a nivel de expectativas con el periodo vacacional. Permítete sentir sin juzgarte. Reconoce tu emoción y trata de entender la causa. Habla con alguien de confianza si lo necesitas.
  8. Busca ayuda profesional:
    • Si no logras manejar tus emociones, gestionar tus relaciones personales, o sientes que volver a la rutina o gestionar el periodo de vacaciones te ha pasado factura, no dudes en buscar ayuda profesional. En Ilitía Psicología, Psicólogos en Villaverde, Ciudad de los Ángeles, Madrid, tenemos a los profesionales adecuados para ofrecerte herramientas y estrategias para mejorar tu bienstar emocional.

Vencer el Miedo: Cómo Enfrentar tus Temores


El miedo es una emoción universal que todos experimentamos en algún punto de nuestras vidas. Puede presentarse de diversas formas, como miedo al fracaso, miedo a lo desconocido, miedo a la crítica o incluso miedo irracional a cosas cotidianas. Aunque el miedo es una emoción natural, aprender a manejarlo y superarlo es esencial para alcanzar nuestros objetivos y vivir una vida plena.

En este artículo, exploraremos algunas herramientas y te daremos algunas estrategias efectivas para vencer el miedo.

  1. Reconoce y Acepta tu Miedo:
    El primer paso para superar el miedo es reconocerlo y aceptarlo. El miedo es una emoción normal, y no debes sentirte avergonzado por experimentarlo. Aceptar tu miedo te permite enfrentarlo de manera más efectiva.
  2. Comprende tus Miedos:
    Identifica y comprende específicamente qué es lo que te asusta. ¿Es el miedo al fracaso, al rechazo o a lo desconocido? Cuanto más claro sea tu entendimiento de lo que temes, más fácil será abordarlo.
  3. Educación y Conciencia:
    Investiga y aprende sobre el objeto de tu miedo. La información y la comprensión pueden disipar muchos temores irracionales. Conocer más acerca de lo que te preocupa puede ayudarte a verlo desde una perspectiva más realista.
  4. Visualiza el éxito:
    La visualización positiva es una herramienta poderosa para superar el miedo. Cierra los ojos e imagina con detalle un escenario en el que enfrentas tu miedo y lo superas con éxito. Visualizarte a ti mismo triunfando puede aumentar tu confianza y reducir la ansiedad.
  5. Establece Metas Pequeñas:
    Divide tus objetivos en pasos más pequeños y manejables. Esto hace que enfrentar el miedo sea menos abrumador y te permite celebrar los logros a medida que avanzas hacia tu objetivo final.
  6. Cambia tu Diálogo Interno:
    Sé consciente de tu diálogo interno. Sustituye los pensamientos negativos y autocríticos por afirmaciones positivas y alentadoras. Recuerda que el miedo a menudo es más un producto de tu mente que una amenaza real.
  7. Respiración y Relajación:
    Practica técnicas de respiración profunda y relajación para controlar la ansiedad que el miedo puede generar. La meditación y el yoga también son excelentes formas de calmar la mente y el cuerpo.
  8. Aprende de tus fracasos:
    El fracaso es una parte natural de la vida. En lugar de temerlo, considéralo una oportunidad para aprender y crecer. Cada fracaso te acerca un paso más hacia el éxito.
  9. Busca Apoyo:
    Hablar con amigos, familiares o un profesional de la salud mental es muy útil. Compartir tus miedos con alguien de confianza puede proporcionar apoyo emocional y perspectivas valiosas.
  10. Enfrenta tus Miedos Gradualmente: La exposición gradual es una técnica efectiva para superar los miedos. Empieza con pequeños pasos y, a medida que te sientas más cómodo, aumenta gradualmente la intensidad de la exposición.
  11. Superar el miedo lleva tiempo y esfuerzo: No te apresures ni te exijas demasiado. Sé amable contigo mismo mientras trabajas para vencer tus miedos. Con práctica constancia y paciencia, puedes desarrollar la capacidad de enfrentar el miedo y avanzar hacia tus metas y sueños con confianza y valentía. Si te sientes estancado en esta emoción porque la percibes a menudo, en Ilitia Psicología disponemos de psicólogos capacitados para apoyarte a vencer cada uno de tus miedos logrando un mayor bienestar.

Comprendiendo la depresión

La depresión es un trastorno mental el cual afecta a millones de personas en todo el mundo. A menudo, malentendida o minimizada, es una afección que puede tener un impacto profundo en la vida de quienes la padecen.

En este artículo, exploraremos qué es la depresión, y las herramientas disponibles para tratarla y recuperarse.

¿Qué es la Depresión?

La depresión, también conocida como trastorno depresivo mayor, es trastorno mental caracterizado por una tristeza persistente y una pérdida de interés o placer en actividades que antes se disfrutaban.

Es importante entender que la depresión no es simplemente sentirse triste ocasionalmente, sino un trastorno clínico que afecta la salud mental y emocional.

Síntomas Comunes de la Depresión:

Los síntomas de la depresión pueden variar de persona a persona, pero los más comunes incluyen:

• Sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad o vacío.

• Pérdida de interés o placer en actividades cotidianas.

• Fatiga y falta de energía.

• Cambios en el apetito o el peso.

• Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.

• Sentimientos de culpa o inutilidad.

• Problemas para dormir o dormir en exceso.

• Pensamientos de suicidio o autolesiones.

Herramientas para Tratar la Depresión:

Terapia: La terapia psicológica, como la terapia cognitivo-conductual (TCC) o la terapia interpersonal, es una herramienta efectiva para abordar la depresión. Un terapeuta puede ayudarte a comprender y modificar patrones de pensamiento negativos.

Aprender más sobre la depresión y cómo afecta a tu vida es un paso importante hacia la recuperación. El autoconocimiento te permite reconocer los síntomas y buscar ayuda cuando sea necesario.

Medicación: En algunos casos, los medicamentos antidepresivos pueden ser necesarios para

estabilizar el estado de ánimo. Deben ser recetados y supervisados por un profesional de la salud mental.

Ejercicio: La actividad física regular puede aumentar los niveles de serotonina y endorfinas, lo que puede mejorar el estado de ánimo. Incluso una caminata diaria puede marcar la diferencia.

Nutrición: Una alimentación equilibrada puede influir en tu estado de ánimo y energía. Evitar el exceso de azúcares y grasas y priorizar alimentos ricos en nutrientes es importante.

Apoyo Social: Hablar con amigos y familiares sobre tus sentimientos puede proporcionar apoyo emocional. La soledad puede empeorar la depresión, por lo que buscar conexiones sociales es esencial.

Gestión del Estrés: Practicar técnicas de relajación como la meditación o la respiración profunda puede ayudar a reducir el estrés.

Establecer rutinas: Mantener una rutina diaria estructurada puede proporcionar estabilidad emocional y mejorar el estado de ánimo.

La depresión se puede tratar, y la recuperación es posible con el apoyo adecuado. Si tú o alguien que conoces está luchando contra la depresión, es fundamental buscar ayuda profesional.

 En Ilitía psicología , psicólogos en Villaverde, Madrid, tenemos a los profesionales adecuados que pueden tratar estos casos. No estás solo, y existen recursos disponibles para ayudarte y mejorar tu calidad de vida.

Psicología Perinatal: Bienestar emocional en la búsqueda de embarazo, embarazo, parto, postparto y crianza.

La etapa del embarazo y el período postparto representan momentos emocionalmente intensos y transformadores en la vida de una mujer. A lo largo de este viaje, es fundamental abordar las preocupaciones emocionales y psicológicas que puedan surgir. Aquí es donde entra en juego la psicología perinatal, una rama especializada que se centra en la salud mental de las mujeres durante la búsqueda de embarazo, el embarazo, parto, postparto y crianza hasta los tres años. En este artículo, exploraremos qué es la psicología perinatal y cuándo es apropiado acudir a un psicólogo perinatal.


¿Qué es la Psicología Perinatal?
La psicología perinatal se enfoca en el bienestar emocional de las mujeres y sus familias durante el período que rodea la búsqueda del embarazo, el embarazo, el postparto, y la crianza hasta los 3 años. Aborda una amplia gama de desafíos psicológicos y emocionales que pueden surgir en este momento crucial de la vida. Estos desafíos pueden incluir la ansiedad relacionada con el embarazo, la depresión posparto, el estrés, la adaptación a los cambios en la vida y la toma de decisiones sobre la crianza de los hijos.


¿Cuándo acudir a un Psicólogo Perinatal?
La decisión de buscar ayuda de un psicólogo perinatal puede ser difícil, pero es fundamental comprender que es un paso valiente y necesario para el bienestar emocional de la madre y, en última instancia, para el bienestar del bebé. Aquí hay algunas opciones de que puede ser el momento adecuado para consultar a un especialista en psicología perinatal:

  1. Sentimientos de ansiedad o miedo durante el embarazo: El embarazo es un período de cambios físicos y emocionales significativos. Si experimentas una ansiedad excesiva, miedo constante o preocupaciones abrumadoras durante el embarazo, un psicólogo perinatal puede ayudarte a desarrollar estrategias para manejar estas emociones.
  2. Síntomas de depresión posparto: La depresión posparto es más común de lo que muchas personas piensan y puede afectar a las madres en cualquier momento durante el primer año después del parto. Si te sientes abrumada, triste, sin energía o has perdido interés en las cosas que solían gustarme, debes buscar ayuda de inmediato.
  3. Trauma experimentado en el parto: Algunos partos pueden ser traumáticos, y las mujeres pueden experimentar síntomas de estrés postraumático relacionado con el parto. Si tienes pesadillas, recuerdos intrusivos o sentimientos abrumadores después del parto, un psicólogo perinatal puede ayudarte a procesar esos sentimientos.
  4. Problemas de relación o apoyo social: El embarazo y la maternidad pueden poner a prueba las relaciones y la red de apoyo social de una mujer. Si tienes dificultades en tus relaciones o te sientes aislada, hablar con un psicólogo perinatal puede ser beneficioso.
  5. Dificultades en la adaptación: A veces, las mujeres pueden tener dificultades para adaptarse a los cambios que conlleva el embarazo o la maternidad. Esto puede incluir la transición a la maternidad, la toma de decisiones sobre la crianza de los hijos y la gestión del estrés. Un psicólogo perinatal puede proporcionar orientación y apoyo en estas áreas.
  6. Dificultades en la toma de decisiones: Tomar decisiones sobre el parto, la lactancia, el cuidado del bebé y otros aspectos de la crianza puede ser abrumador. Un psicólogo perinatal puede ayudarte a explorar tus opciones y tomar decisiones que se alineen con tus valores y necesidades por lo que es importante diferenciar.
    En resumen, la psicología perinatal desempeña un papel crucial en el bienestar emocional de las mujeres en la etapa perinatal. No importa cuán abrumadoras puedan parecer tus emociones, siempre hay ayuda disponible. Si experimentas cualquiera de las situaciones mencionadas anteriormente o simplemente sientes que necesitas apoyo emocional durante esta etapa de tu vida, no dudes en contactarnos. En Ilitía Psicología tenemos a psicólogos especializados en el área perinatal, para atender a tus necesidades. Tu bienestar emocional es esencial para tu salud y la de tu bebé, y buscar ayuda es un paso valiente y saludable hacia una maternidad más feliz y saludable.