Comprender el amor en tu pareja: El Modelo de Sternberg

¿Has sentido cómo tu relación cambia con el tiempo?

El Triángulo de la experiencia amorosa de Sternberg explica cómo la intimidad, la pasión y el compromiso influyen en el amor a lo largo de la relación. Entender estos componentes puede ayudarte a fortalecer tu vínculo y a enfrentar los altibajos juntos. A medida que una relación avanza, la combinación de estos factores cambia, dando lugar a diferentes tipos de amor y fases de la relación.

Los tres componentes del amor:

1. Intimidad: Representa la conexión emocional, la cercanía, la confianza y el apoyo mutuo. Es la base de la relación profunda y afectiva.

2. Pasión: Hace referencia a la atracción física, el deseo sexual y la excitación emocional que genera la atracción romántica.

3. Compromiso: Es la decisión consciente de mantener la relación a largo plazo, superar los desafíos y seguir adelante juntos.

Tipos de amor:

1. Amor romántico 

Componentes de amor implicados: Intimidad + Pasión

Ejemplo relación: Una pareja que acaba de empezar a salir, disfrutando de la atracción física y emocional, pero aún sin un compromiso firme.
Es común en las primeras etapas del enamoramiento o la «luna de miel», cuando aún no hay un compromiso firme a largo plazo.

2. Amor compañero

Componentes de amor implicados: Intimidad + Compromiso
Ejemplo relación: Parejas de muchos años que han superado crisis y comparten una vida juntos, pero la pasión ha disminuido.

Es característico de relaciones estables a largo plazo, donde la intimidad y el compromiso prevalecen, pero la emoción inicial de la pasión ha disminuido.

3. Amor fatuo

Componentes de amor implicados: Pasión + Compromiso

Ejemplo relación: Una pareja que se compromete rápidamente, sin conocer bien los deseos y valores del otro. 

Es común cuando las decisiones se toman rápidamente, basadas en la atracción física, pero sin una conexión emocional sólida.

4. Amor vacío 

Componentes de amor implicados: Compromiso
Ejemplo relación: Parejas que permanecen juntas por razones prácticas (familia, seguridad financiera), pero ya no comparten una conexión emocional ni física significativa.

Relaciones estancadas, donde solo el compromiso persiste, sin intimidad ni pasión.

5. Amor consummado

Componentes de amor implicados: Intimidad + Pasión + Compromiso
Ejemplo relación: Parejas maduras que mantienen una conexión emocional profunda, disfrutan de la atracción física y están firmemente comprometidos.

Este es el tipo de amor ideal, donde los tres componentes están equilibrados.

6. Amor ncorrespondido 

Componentes de amor implicados: Ausencia de Todos los Componentes.

Ejemplo relación: Una relación que nunca creció más allá de la conveniencia o que ya ha fallado en todos los aspectos.

En este tipo de relación, no hay ni intimidad, ni pasión, ni compromiso. Suele surgir cuando la relación no ha crecido o ha fallado en todas las áreas clave.

Cómo evoluciona el amor 

A medida que una relación progresa, la intensidad y presencia de los tres componentes cambia. En las primeras etapas, como el enamoramiento, la pasión predomina, pero a medida que la pareja se conoce mejor y se compromete más, la intimidad y el compromiso aumentan. En momentos de crisis, si no se gestionan bien los conflictos, la relación puede pasar a un amor vacío, donde solo el compromiso permanece. Sin embargo, si ambos superan las dificultades y redescubren su conexión, pueden llegar a experimentar un amor consumado, donde los tres elementos están en equilibrio.

Conclusión

El Triángulo de la Experiencia Amorosa de Sternberg nos ayuda a entender cómo varía el amor a lo largo del tiempo y cómo las relaciones pueden evolucionar. Identificar las dinámicas de intimidad, pasión y compromiso permite a las parejas tomar decisiones para fortalecer su relación y superar los desafíos que surgen en su camino. Si quieres comprender mejor lo que está sucediendo en tu relación y cómo fortalecer la conexión a largo plazo, en Ilitia Psicología tenemos terapeutas especializados en ello.

Marina Piqueras Torrico

Guía para padres: establecer límites para los niños

Establecer límites es una de las tareas más importantes en la crianza de nuestros hijos. Los límites no solo son reglas o restricciones, sino herramientas esenciales para guiar el comportamiento de los niños. Desde temprana edad, los niños necesitan entender qué es aceptable y qué no lo es. Los límites proporcionan seguridad, ya que crean un ambiente estructurado donde el niño sabe lo que se espera de él y las consecuencias de sus acciones. Esta claridad les permite sentir control en su entorno y, a medida que crecen, les enseña responsabilidad y autocontrol.

Los límites también son cruciales para el desarrollo de habilidades sociales. Al aprender a respetar las normas, los niños internalizan valores como el respeto, la empatía y la cooperación, que son esenciales para interactuar con otros en la escuela y más adelante en la vida.

Pautas clave para poner límites de forma efectiva:

1. Firmeza y tranquilidad

Mantén la calma, pero se firme.

La firmeza demuestra al niño que las reglas son importantes y deben ser respetadas, mientras que la calma ayuda a evitar que la situación se convierta en un conflicto emocional. Cuando los niños ven que los padres mantienen su compostura, aprenden a manejar sus propias emociones y a aceptar las reglas sin resistencia.

2. Desaprobar la conducta, no al niño

Dile que la acción está mal, no que él/ella es malo/a.

Como padres es esencial que hagamos una distinción clara entre la conducta y la personalidad del niño. En lugar de decir “Eres un niño malo” cuando el niño hace algo inapropiado, es mejor decir “Eso no está bien” o “Esa conducta no es aceptable”. De esta manera, el niño entiende que el comportamiento no es apropiado, pero su valor como persona no está en duda. Este enfoque fomenta una autoestima positiva mientras se refuerzan los límites.

3. Explicar las normas de forma positiva

Comunica los límites de manera positiva.

No tenemos que enfocarnos solo en lo que no puede hacer, es mejor comunicar las normas de manera positiva. Por ejemplo, en vez de decir “No corras dentro de la casa”, podemos decir “Dentro de la casa caminamos con cuidado”. Este enfoque no solo indica lo que está prohibido, sino también lo que se espera de manera clara y comprensible.

4. Explicar el porqué de las normas

Hazle entender la razón detrás de cada norma.

Los niños son más propensos a aceptar las reglas cuando entienden por qué existen. Explicar de manera simple y adecuada a su edad el motivo detrás de las normas les ayuda a internalizarlas.

4. Consistencia y paciencia

La consistencia es crucial para que los límites sean efectivos. Los niños necesitan saber que las reglas no cambian constantemente, y que siempre hay consecuencias por no seguirlas. Si un límite se establece, debe mantenerse de manera constante para evitar confusión. Además, la paciencia es vital. Los niños no aprenderán a respetar los límites de inmediato, por lo que los padres deben estar preparados para ser firmes, pero comprensivos a lo largo del proceso.

5. El equilibrio entre límites y afecto

Poner límites no debe ser sinónimo de ser estrictos o distantes. Los padres también deben demostrar afecto y cariño a sus hijos. Después de aplicar un límite, es importante ofrecer apoyo emocional, explicando que el amor y la aceptación no dependen de que sigan todas las reglas a la perfección. Este equilibrio asegura que el niño se sienta seguro y amado, mientras aprende a comportarse de manera adecuada.

Conclusión

Establecer límites claros y consistentes es una parte fundamental de la crianza. Ayudan a los niños a sentirse seguros, a desarrollar habilidades sociales, y a aprender a tomar decisiones responsables.  Si quieres aprender a seguir estas pautas puedes visitarnos en Ilitia psicología, psicólogos en Villaverde, Madrid.

Marina Piqueras Torrico

El dolor de las críticas

Las críticas son una parte inevitable de la vida, todos enfrentamos juicios sobre nuestro comportamiento, habilidades o decisiones. El dolor emocional que provocan las críticas se origina en la percepción de rechazo. Cuando alguien critica nuestras acciones o elecciones, puede parecer que cuestiona nuestra valía como personas. Por ejemplo, un comentario negativo sobre un proyecto en el trabajo puede hacer que una persona sienta que su profesionalismo está siendo atacado. Este tipo de dolor está relacionado con la necesidad humana de pertenencia y aceptación. Al sentirnos atacados, nuestro cerebro activa respuestas similares a las que experimentamos ante el dolor físico, lo que explica por qué las críticas pueden ser tan abrumadoras.

Tipos de críticas

–  Críticas Constructivas: Estas son ofrecidas con la intención de ayudar y mejorar. Por ejemplo, un supervisor que señala áreas de mejora en un informe puede hacerlo de manera que fomente el crecimiento. Sin embargo, incluso estas críticas pueden herir si se comunican de manera brusca.

Críticas Destructivas: Estas suelen ser hirientes y pueden surgir de la envidia o frustración. Por ejemplo, un comentario como “Nunca harás nada bien” puede causar un impacto en la autoestima.

Reacciones Psicológicas

La forma en que reaccionamos ante las críticas varía de persona a persona. Algunas reacciones comunes incluyen:

Defensividad: Muchas personas se sienten atacadas y responden con defensa, lo que puede crear un ciclo de conflicto. Un ejemplo sería alguien que, al recibir una crítica sobre su estilo de trabajo, responde con: “No es tan grave, tú también cometes errores”.

Autoevaluación negativa: Las críticas pueden llevar a una reflexión excesiva y autocrítica. Por ejemplo, tras recibir una crítica, alguien podría pensar: “Siempre cometo los mismos errores, nunca aprenderé”.

Aislamiento: Para algunos, el dolor de las críticas puede llevar al aislamiento social. Una persona puede evitar reuniones o eventos sociales, pensando: “No quiero que me critiquen de nuevo”.

Estrategias para manejar el dolor de las críticas

Técnicas para críticas constructivas:

1. Reenfocar la perspectiva: Aprende a ver las críticas constructivas como oportunidades de aprendizaje. Por ejemplo, transforma un comentario sobre la falta de claridad en una presentación en una oportunidad para mejorar las habilidades de comunicación. Pensamientos como “Esto es un paso para mejorar” pueden ser útiles.

2. Buscar retroalimentación selectiva: Aceptar críticas de personas de confianza puede ser valioso, pero también es importante reconocer que incluso quienes queremos pueden soltar comentarios que duelen. En estos casos, evalúa la intención detrás del comentario y su utilidad. Recuerda que no todas las opiniones son igualmente constructivas. Pensar “valoro la intención detrás de esta crítica, pero tengo derecho a decidir qué me afecta” puede ser un enfoque útil.

Técnicas para críticas destructivas:

1. Practicar la auto-compasión: Aunque algunas críticas pueden provenir de la envidia o frustración de los demás, es fundamental ser amable contigo mismo. Reconocer que todos cometen errores y que la crítica no siempre refleja la verdad sobre ti puede ayudarte a mantener la confianza en ti mismo. Un pensamiento útil podría ser: “no todas las críticas son válidas ni constructivas”.

2. Desarrollar resiliencia: Fortalecer la resiliencia emocional permite manejar mejor las críticas destructivas. Esto implica cultivar una autoestima saludable y aprender a separar la valía personal de la opinión ajena. Recordar que “las críticas no definen quién soy” puede ser un ancla poderosa.

Conclusión

El dolor de las críticas es una experiencia común que puede tener un profundo impacto en nuestra salud emocional. Reconocer y comprender este dolor es el primer paso hacia la sanación. Si quieres trabajar en conseguir una mentalidad abierta y estrategias de afrontamiento, en Ilitia Psicología ofrecemos transformar el dolor en una oportunidad para crecer y fortalecernos.

Marina Piqueras Torrico

El Impacto de la Comunicación en las Relaciones de Pareja: Problemas y soluciones

La comunicación es uno de los pilares fundamentales en cualquier relación de pareja. A través de las palabras, gestos y expresiones, las personas pueden expresar sus pensamientos, sentimientos y necesidades. Sin embargo, a pesar de su importancia, muchos problemas en las relaciones surgen precisamente por una falta de comunicación efectiva o por malos entendidos que afectan la convivencia y la armonía.

Problemas más comunes en la comunicación de pareja

1. Asumir que la otra persona sabe lo que piensas o sientes:

Uno de los errores más comunes en las relaciones es suponer que la pareja «debería saber» lo que estamos pensando o cómo nos sentimos. Este tipo de suposiciones crea expectativas irreales y frustraciones cuando no se cumplen.

2. Evitar las conversaciones difíciles:

Muchas parejas evitan hablar sobre temas sensibles por miedo a generar conflictos. Sin embargo, evitar estos temas no hace que desaparezcan; al contrario, puede empeorar la situación.

3. Escuchar para responder, no para comprender:

A menudo, cuando discutimos con nuestra pareja, escuchamos solo para preparar nuestra respuesta, en lugar de hacer un esfuerzo por entender su perspectiva. Esto provoca que la conversación se vuelva un intercambio de reproches, en lugar de una búsqueda de soluciones.

4. Lenguaje no verbal contradictorio:

El tono de voz, las expresiones faciales y la postura corporal juegan un papel importante en la comunicación. A veces, nuestras palabras dicen una cosa, pero nuestro lenguaje corporal comunica algo completamente diferente, lo que puede generar confusión en la pareja.

Consejos para mejorar la comunicación en pareja

1. Escucha activa: Es importante que cuando tu pareja te hable, le prestes toda tu atención, dejando de lado las distracciones y enfocándote en comprender lo que te está diciendo. Haz preguntas si es necesario, para asegurarte de que entiendes su perspectiva.

2. Sé claro y específico: En lugar de hacer acusaciones generales como «nunca me escuchas», es mejor ser específico: «Me sentí ignorado cuando te hablé y no me respondiste».

3. Elige el momento adecuado: No todos los momentos son apropiados para hablar de temas delicados. Espera un momento en el que ambos estéis tranquilos y dispuestos a dialogar, y evita iniciar una conversación cuando uno de los dos esté alterado o cansado.

4. Evita el uso de lenguaje agresivo o culpas: En vez de culpar o atacar, utiliza el formato de “Yo siento” para expresar cómo te afectó determinada situación: «Yo me siento triste cuando cancelas nuestros planes sin avisar». Esto disminuye las probabilidades de que la otra persona se sienta atacada y reaccione a la defensiva.

5. Practica la empatía: Ponte en el lugar de tu pareja y trata de entender sus emociones. La empatía no solo mejora la comunicación, sino que también fortalece la conexión emocional entre ambos.

En todas las relaciones de pareja existen conflictos, lo importante no es evitarlos, sino saber cómo gestionarlos de manera constructiva. Las diferencias de opinión son normales y, bien manejadas, pueden fortalecer la relación. En lugar de ver el conflicto como una amenaza, es útil verlo como una oportunidad para conocerse mejor y encontrar soluciones conjuntas. Una comunicación efectiva durante el conflicto implica mantener la calma, evitar gritar o insultar, y sobre todo, estar dispuestos a ceder y negociar. Ambos deben recordar que el objetivo no es «ganar» la discusión, sino encontrar un terreno común que beneficie a la relación.

La comunicación es la columna vertebral de cualquier relación de pareja saludable. Sin ella, los malentendidos y los conflictos no resueltos pueden llevar al distanciamiento y la ruptura. Sin embargo, con paciencia, empatía y un enfoque en la escucha activa, es posible crear un entorno donde ambas personas se sientan seguras para expresarse, y donde los problemas se conviertan en oportunidades de crecimiento mutuo. En resumen, trabajar en la comunicación en pareja es una inversión en el bienestar emocional de ambos y en la durabilidad de la relación. Si bien no siempre es fácil, los resultados pueden transformar no solo la relación, sino también la calidad de vida de quienes la integran.

Si a pesar de todo, sigues teniendo problemas con tu pareja, siempre puedes acudir a nuestro centro, Ilitía psicología, en Madrid, Villaverde, donde estaremos encantados de atenderte.

Heridas de la Infancia y su Impacto en la Edad Adulta

Nuestra infancia es una etapa crucial en la formación de nuestra personalidad y bienestar emocional. Las experiencias que vivimos durante esos años, tanto positivas como negativas, pueden tener un impacto en nuestra vida adulta.

En este artículo, exploraremos algunas de las heridas de la infancia más comunes y cómo pueden afectarnos en la edad adulta.

  1. Herida del Abandono:
    Se produce cuando un niño siente que sus necesidades emocionales no son atendidas adecuadamente. Puede deberse a la ausencia física o emocional de los padres o cuidadores. Los niños que experimentan esta forma de abandono pueden crecer sintiendo que no son dignos de amor o atención. Esto puede dar lugar a relaciones emocionalmente distantes y una sensación de soledad constante en la edad adulta, sensación de vacío, inseguridad y dificultad para establecer relaciones de confianza.
  2. Herida del Rechazo:
    El rechazo, ya sea real o percibido, puede dejar cicatrices emocionales profundas. Los adultos que fueron rechazados en la infancia pueden tener dificultades para aceptar el amor y la aceptación de los demás. Esto puede llevar a la autocrítica, la baja autoestima y la evitación de relaciones cercanas.
  3. Herida del Abuso Físico o Emocional:
    El abuso físico o emocional en la infancia puede causar traumas duraderos.
  4. Herida de la Negligencia:
    La negligencia se produce cuando los cuidadores no cubren las necesidades básicas de un niño, como comida, ropa, atención médica o afecto. Los adultos que vivieron esta herida pueden sentirse incapaces de cuidar de sí mismos o experimentar una profunda sensación de desconfianza en los demás.
  5. Herida de la Humillación o Vergüenza:
    La humillación o vergüenza constante en la infancia puede dejar cicatrices emocionales profundas.
    Los adultos que vivieron esta herida pueden desarrollar una baja autoestima, ansiedad social, perfeccionismo o una necesidad constante de buscar la aprobación de los demás.

    El Impacto en la Edad Adulta:
    Como ya vimos anteriormente, las heridas de la infancia pueden tener un impacto duradero en la vida adulta:
  • Problemas de relación: Dificultades para establecer relaciones saludables y cercanas debido a la desconfianza o el miedo al rechazo.
  • Problemas de salud mental: Mayor riesgo de desarrollar trastornos de ansiedad, depresión y otros problemas de salud mental.
  • Comportamientos autodestructivos: Abuso de sustancias, autolesiones u otros comportamientos que pueden ser una forma de hacer frente al dolor emocional.
  • Autoestima baja: Una imagen negativa de uno mismo y la autocrítica constante.
  • Patrones de repetición: La tendencia a recrear dinámicas familiares disfuncionales en las relaciones adultas.
    Sanación y Recuperación:
    A pesar de los desafíos que presentan estas heridas, es posible sanar y recuperarse. La terapia y el apoyo emocional son fundamentales en este proceso. Algunas estrategias que pueden ayudar incluyen:
  • Terapia individual o grupal: Trabajar con un terapeuta puede ayudar a explorar las heridas y aprender a sanar.
  • Mindfulness y meditación: Estas prácticas pueden ayudar a desarrollar la autoconciencia y la autocompasión.
  • Apoyo social: Construir relaciones cercanas y apoyo emocional puede ser fundamental en el proceso de sanación.
  • Educación: Aprender sobre las heridas de la infancia y cómo impactan en la vida adulta puede proporcionar una mayor comprensión y empatía hacia uno mismo.
  • En resumen, las heridas de la infancia son experiencias dolorosas que si no se trabajan pueden afectar la vida adulta. Sin embargo, con apoyo y esfuerzo, es posible sanar y desarrollar una mayor resiliencia emocional. La toma de conciencia y la búsqueda de ayuda son los primeros pasos hacia una vida adulta más saludable y equilibrada.
  • Si al leer este artículo te identificaste o reconociste una herida que te afecta
    en tu bienestar; puedes consultar con nuestro equipo de psicólogos. En Ilitía psicología, Psicólogos en Villaverde y Ciudad de los Ángeles en Madrid, podemos ayudarte.

Comprendiendo la depresión

La depresión es un trastorno mental el cual afecta a millones de personas en todo el mundo. A menudo, malentendida o minimizada, es una afección que puede tener un impacto profundo en la vida de quienes la padecen.

En este artículo, exploraremos qué es la depresión, y las herramientas disponibles para tratarla y recuperarse.

¿Qué es la Depresión?

La depresión, también conocida como trastorno depresivo mayor, es trastorno mental caracterizado por una tristeza persistente y una pérdida de interés o placer en actividades que antes se disfrutaban.

Es importante entender que la depresión no es simplemente sentirse triste ocasionalmente, sino un trastorno clínico que afecta la salud mental y emocional.

Síntomas Comunes de la Depresión:

Los síntomas de la depresión pueden variar de persona a persona, pero los más comunes incluyen:

• Sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad o vacío.

• Pérdida de interés o placer en actividades cotidianas.

• Fatiga y falta de energía.

• Cambios en el apetito o el peso.

• Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.

• Sentimientos de culpa o inutilidad.

• Problemas para dormir o dormir en exceso.

• Pensamientos de suicidio o autolesiones.

Herramientas para Tratar la Depresión:

Terapia: La terapia psicológica, como la terapia cognitivo-conductual (TCC) o la terapia interpersonal, es una herramienta efectiva para abordar la depresión. Un terapeuta puede ayudarte a comprender y modificar patrones de pensamiento negativos.

Aprender más sobre la depresión y cómo afecta a tu vida es un paso importante hacia la recuperación. El autoconocimiento te permite reconocer los síntomas y buscar ayuda cuando sea necesario.

Medicación: En algunos casos, los medicamentos antidepresivos pueden ser necesarios para

estabilizar el estado de ánimo. Deben ser recetados y supervisados por un profesional de la salud mental.

Ejercicio: La actividad física regular puede aumentar los niveles de serotonina y endorfinas, lo que puede mejorar el estado de ánimo. Incluso una caminata diaria puede marcar la diferencia.

Nutrición: Una alimentación equilibrada puede influir en tu estado de ánimo y energía. Evitar el exceso de azúcares y grasas y priorizar alimentos ricos en nutrientes es importante.

Apoyo Social: Hablar con amigos y familiares sobre tus sentimientos puede proporcionar apoyo emocional. La soledad puede empeorar la depresión, por lo que buscar conexiones sociales es esencial.

Gestión del Estrés: Practicar técnicas de relajación como la meditación o la respiración profunda puede ayudar a reducir el estrés.

Establecer rutinas: Mantener una rutina diaria estructurada puede proporcionar estabilidad emocional y mejorar el estado de ánimo.

La depresión se puede tratar, y la recuperación es posible con el apoyo adecuado. Si tú o alguien que conoces está luchando contra la depresión, es fundamental buscar ayuda profesional.

 En Ilitía psicología , psicólogos en Villaverde, Madrid, tenemos a los profesionales adecuados que pueden tratar estos casos. No estás solo, y existen recursos disponibles para ayudarte y mejorar tu calidad de vida.

¿Quién soy? ¿Por qué a veces siento que no me conozco?

En la publicación anterior hemos visto la importancia de ser compasivos con nosotros mismos;
respetarnos y aceptarnos con nuestros defectos, cambios, talentos y cualidades. Habiendo practicado lo
anterior, es momento de reconstruir la mirada con la que nos vemos.
Puede ser que el enunciado de esta publicación nos lo hayamos preguntado alguna que otra vez, y la realidad es que es difícil conocerse por completo, sin embargo, hablaremos de la importancia de conocerse y
algunas herramientas para lograrlo.
Es normal que nuestro día a día esté lleno de actividades, obligaciones, tareas y deberes que nos
mantienen ocupados todo el tiempo. Muchas veces vivimos sin ningún propósito o motivación,
simplemente “vivimos al día”. Esta sensación de “sentirse perdido” es porque muchas veces
no sabemos quienes somos o a donde vamos. Y es que claro, el día a día es agotador y nos satura. Cuando
llegamos a casa lo último que queremos hacer es preguntarnos ¿Cómo estamos? o ¿Cómo nos sentimos?
Se nos olvida la importancia que tenemos para nosotros mismos.
La Búsqueda de la Identidad:
La identidad es una construcción compleja que se forma a lo largo de nuestras vidas a través de
experiencias, relaciones, valores y creencias. Sin embargo, en ocasiones, podemos sentirnos
desconectados de nosotros mismos o confundidos acerca de nuestra identidad. Esto puede deberse a una
variedad de razones, como influencias externas, expectativas sociales o cambios significativos en la vida.
¿Por qué es importante conocerse a sí mismo?

  • Autenticidad: Conocerte a ti mismo te permite vivir de manera auténtica, alineando tus acciones y
    decisiones con tus valores y deseos personales.
  • Toma de decisiones: Una mayor autoconciencia te ayuda a tomar decisiones más informadas y
    alineadas con tus objetivos y necesidades.
  • Resiliencia: Conocer tus fortalezas y debilidades te hace más resistente frente a los desafíos, ya
    que puedes utilizar tus recursos internos para superar obstáculos.
  • Mejores relaciones: Una comprensión más profunda de ti mismo también mejora tus relaciones
    con los demás, ya que puedes comunicarte de manera más efectiva y establecer conexiones más
    significativas.
    Estrategias para Conocerte Mejor:
  • Autoexamen: Tómate el tiempo para reflexionar sobre tu vida, tus experiencias, tus valores y tus
    metas. Lleva un diario para registrar tus pensamientos y emociones.
  • Pregunta a los demás: A veces, amigos y familiares pueden proporcionar información valiosa
    sobre tus características y comportamientos que quizás no notes por ti mismo.
  • Prueba nuevas experiencias: Sal de tu zona de confort y experimenta cosas nuevas. Esto te
    ayudará a descubrir tus intereses y pasiones ocultos.
  • Aprende de tus errores: En lugar de lamentarte por los errores del pasado, reflexiona sobre lo que
    puedes aprender de ellos. Recuerda que los desafíos son oportunidades de crecimiento.
  • Busca orientación profesional: Considera la posibilidad de trabajar con un terapeuta para explorar
    tus pensamientos y emociones en profundidad. En Ilitía psicología tenemos a los profesionales
    adecuados que pueden ayudarte en tu proceso.
  • Meditación: Esta práctica te puede ayudar a conectarte contigo mismo y a comprender mejor tus
    pensamientos y emociones.
  • Educación continua: Lee libros, toma cursos y busca información sobre temas que te interesen. El
    aprendizaje constante es una excelente manera de descubrir nuevas cosas de ti mismo.
  • Habla contigo mismo: Realiza un ejercicio de autoreflexión regularmente, preguntándote a ti
    mismo quién eres, qué deseas y qué te hace sentir realizado.

Recordemos que el proceso de autodescubrimiento es único para cada persona y puede llevar tiempo. A medida que nos
conozcamos mejor, nos sentiremos más seguro y en sintonía con nosotros mismos, lo que nos permitirá vivir una vida más
plena y satisfactoria.

Aprovecha este emocionante viaje de autodescubrimiento para crecer como individuo
y abrazar tu verdadera esencia.

Trastornos de la Conducta alimentaria (TCA), ¿Cómo identificarlos?

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria se definen como un conjunto de alteraciones graves relacionadas con la ingesta de alimentos o con la conducta hacia éstos (preocupación excesiva por el peso y la imagen corporal, miedo a engordar, etc.). Constituyen un problema de salud mental, que afecta principalmente a adolescentes, debido a la vulnerabilidad propia de la etapa vital, unida a la presión social respecto al ideal de belleza. Además, encontramos más casos en mujeres que en hombres.

Aparentemente todos sabemos lo que son y en qué consisten, sin embargo, estos trastornos se van desarrollando de manera progresiva y no siempre llamativa, por lo que es importante conocer sus manifestaciones principales con el objetivo de ponernos alerta.

Cambios en la alimentación:

  • Comienzan dietas de adelgazamiento por su cuenta sin aparente necesidad, suelen ser dietas muy estrictas y sin fecha de fin.
  • Se saltan comidas o ponen excusas para no comer.
  • Evitan comer acompañados.
  • Cocinan sus propias comidas fuera del menú familiar.
  • Disminuyen la cantidad de comida o eliminan alimentos que antes sí comían.
  • Cuentan las calorías de todo lo que ingieren.
  • Realizan visitas al baño después de las comidas.
  • Refieren sentimientos de culpa tras las comidas.

Síntomas físicos:

  • Pérdida de peso sin causa orgánica.
  • Cansancio excesivo, mareos.
  • Desaparición de la menstruación en el caso de las mujeres.

Preocupación excesiva por la imagen corporal

  • Se pesan varias veces al día y se miran al espejo continuamente.Hacen comentarios despectivos hacia su cuerpo o su persona constantemente, mostrando gran insatisfacción personal.

  • Comparan su imagen corporal con la de otras personas, infravalorándose a sí mismos.

Cambios conductuales:

  • Cambios en el estado de ánimo, la gente las encuentra “raros”, más tristes, irritables.
  • Evitan planes sociales, sobre todo los que impliquen comer o mostrar el cuerpo (playa, piscina…), reduciendo así su círculo de amigos.
  • Aumentan la práctica de ejercicio físico de manera exagerada, incluyendo enfado ante imposibilidad de realizarlo o conductas compensatorias si consideran que han comido de más.

Es importante señalar que estos trastornos no indican únicamente un problema con la comida, si no que son un reflejo de problemas psicológicos o emocionales que están detrás y que deben ser objetivo prioritario en el tratamiento para la recuperación y mejora de calidad de vida de los pacientes.

En Ilitía psicología tenemos a los profesionales adecuados que pueden tratar estos casos. Si sospecháis que algún familiar o vosotros mismos puede estar pasando por un TCA podéis contactar con nosotros.

SALUD MENTAL MATERNA

Estos días se ha estado dando visibilidad sobre la importancia del cuidado de la salud mental materna, esa parte tan tabú o escondida de la maternidad.

Son muchas madres que acuden a nuestra consulta en Ilitía Psicología, en Villaverde, Madrid, por diferentes motivos que envuelven ciertos traumas con respecto al embarazo, parto o posparto, o por síntomas relacionados con ansiedad o depresión.

Pese a los avances en este área, aún nos queda mucho por avanzar, como es, una adecuada formación en cuanto a identificación de posibles problemas emocionales o psicológicos por los que pueda estar pasando la madre, así como una adecuada capacidad de comunicación, empatía, escucha y acercamiento a dichas mujeres, por parte de todo el personal sanitario que envuelve la maternidad, así como un aumento de profesionales sanitarios, como psicólogos, que están adecuadamente formados y puedan dar asistencia a estos casos.

Sabemos que el futuro es muy importante, y en él estarán presentes todos esos niños nacidos o por nacer en estos tiempos. Por ello, debemos recodar que una persona no solamente se forma fuera del vientre materno, sino también dentro, y que si tenemos a una mamá que puede gestionar adecuadamente su maternidad (véase búsqueda de embarazo, embarazo, parto y posparto, así como crianza), tendremos una madre que podrá atender mejor a las necesidades de su hijo y un hijo que se desarrollará y crecerá de forma más saludable.

Como sociedad también tenemos la responsabilidad de cuidar de las madres, sin juzgar, apoyando, escuchando y dando espacio a que puedan desarrollarse como madres sin sentirse presionadas por los demás.

¿Cómo estás? o ¿Qué necesitas? son preguntas muy poderosas y necesarias durante este proceso.

La importancia de la práctica

La vulnerabilidad psicológica que se presenta en las personas con altos niveles de ansiedad es algo que la psicología viene trabajando desde hace ya unas décadas debido al aumento de la incidencia de pacientes que la presentan.
En la actualidad, según el Informe de la Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de junio de 2022, la depresión y la ansiedad aumentaron un 25% en el primer año de la pandemia. Con ello, el número de personas que padecen una enfermedad mental asciende a casi 1.000 millones a nivel mundial. En España, según los datos recogidos en el informe “Prevalencia de los problemas de salud y consumo de psicofármacos y fármacos relacionados a partir de los registros clínicos de atención primaria”, la ansiedad es el problema de salud mental registrado con mayor frecuencia en las historias de atención primaria, suponiendo un 6.7% de población con tarjeta sanitaria. 

A la vista de estos datos, no es de extrañar que la psicología clínica haya hecho especial hincapié en desarrollar terapias eficaces para reducir el malestar psicológico de personas con altos niveles de ansiedad. Uno de los recursos más utilizados en la actualidad dentro de los tratamientos psicológicos para personas que sufren ansiedad son “Las técnicas de relajación”, donde aparecen la respiración diafragmática, la relajación muscular progresiva o la visualización positivasiendo algunas de las más utilizadas. 

El objetivo de estas técnicas no es llegar a un estado de tranquilidad absoluta, sino que, son ejercicios que permiten ir entrenando al cuerpo y a la mente a reconocer los estados de alta activación, tensión muscular y otras sensaciones físicas relacionadas con el estrés y la ansiedad. Es por ello, que estos ejercicios requieren de práctica. Las técnicas de relajación son habilidades, y al igual que cualquier otra habilidad, requieren ser ejercitadas. Cabe mencionar que, como en todo proceso de adquisición de nuevos hábitos, lo más importante es que seas paciente contigo mismo. No permitas que tu esfuerzo por poner en práctica las técnicas de relajación se convierta en otro factor de estrés, pero no olvides que la eficacia de éstas reside en lo interiorizadas y naturalizadas que estén. 

Desde el equipo de psicólogos de Ilitía Psicologia en Madrid, Villaverde, te animamos a explorar las técnicas de relajación para observar los beneficios que obtendrás a través de ellas, no solo en los momentos de altos niveles de ansiedad y estrés, si no, de forma rutinaria, cotidiana. Además, es importante tener en cuenta que, para algunas personas, los estados de relajación pueden conllevar sentimientos de incomodidad emocional. Si eso sucede, no dudes en interrumpir el ejercicio y hablar con tu terapeuta sobre ello.