Vencer el Miedo: Cómo Enfrentar tus Temores


El miedo es una emoción universal que todos experimentamos en algún punto de nuestras vidas. Puede presentarse de diversas formas, como miedo al fracaso, miedo a lo desconocido, miedo a la crítica o incluso miedo irracional a cosas cotidianas. Aunque el miedo es una emoción natural, aprender a manejarlo y superarlo es esencial para alcanzar nuestros objetivos y vivir una vida plena.

En este artículo, exploraremos algunas herramientas y te daremos algunas estrategias efectivas para vencer el miedo.

  1. Reconoce y Acepta tu Miedo:
    El primer paso para superar el miedo es reconocerlo y aceptarlo. El miedo es una emoción normal, y no debes sentirte avergonzado por experimentarlo. Aceptar tu miedo te permite enfrentarlo de manera más efectiva.
  2. Comprende tus Miedos:
    Identifica y comprende específicamente qué es lo que te asusta. ¿Es el miedo al fracaso, al rechazo o a lo desconocido? Cuanto más claro sea tu entendimiento de lo que temes, más fácil será abordarlo.
  3. Educación y Conciencia:
    Investiga y aprende sobre el objeto de tu miedo. La información y la comprensión pueden disipar muchos temores irracionales. Conocer más acerca de lo que te preocupa puede ayudarte a verlo desde una perspectiva más realista.
  4. Visualiza el éxito:
    La visualización positiva es una herramienta poderosa para superar el miedo. Cierra los ojos e imagina con detalle un escenario en el que enfrentas tu miedo y lo superas con éxito. Visualizarte a ti mismo triunfando puede aumentar tu confianza y reducir la ansiedad.
  5. Establece Metas Pequeñas:
    Divide tus objetivos en pasos más pequeños y manejables. Esto hace que enfrentar el miedo sea menos abrumador y te permite celebrar los logros a medida que avanzas hacia tu objetivo final.
  6. Cambia tu Diálogo Interno:
    Sé consciente de tu diálogo interno. Sustituye los pensamientos negativos y autocríticos por afirmaciones positivas y alentadoras. Recuerda que el miedo a menudo es más un producto de tu mente que una amenaza real.
  7. Respiración y Relajación:
    Practica técnicas de respiración profunda y relajación para controlar la ansiedad que el miedo puede generar. La meditación y el yoga también son excelentes formas de calmar la mente y el cuerpo.
  8. Aprende de tus fracasos:
    El fracaso es una parte natural de la vida. En lugar de temerlo, considéralo una oportunidad para aprender y crecer. Cada fracaso te acerca un paso más hacia el éxito.
  9. Busca Apoyo:
    Hablar con amigos, familiares o un profesional de la salud mental es muy útil. Compartir tus miedos con alguien de confianza puede proporcionar apoyo emocional y perspectivas valiosas.
  10. Enfrenta tus Miedos Gradualmente: La exposición gradual es una técnica efectiva para superar los miedos. Empieza con pequeños pasos y, a medida que te sientas más cómodo, aumenta gradualmente la intensidad de la exposición.
  11. Superar el miedo lleva tiempo y esfuerzo: No te apresures ni te exijas demasiado. Sé amable contigo mismo mientras trabajas para vencer tus miedos. Con práctica constancia y paciencia, puedes desarrollar la capacidad de enfrentar el miedo y avanzar hacia tus metas y sueños con confianza y valentía. Si te sientes estancado en esta emoción porque la percibes a menudo, en Ilitia Psicología disponemos de psicólogos capacitados para apoyarte a vencer cada uno de tus miedos logrando un mayor bienestar.

¿Quién soy? ¿Por qué a veces siento que no me conozco?

En la publicación anterior hemos visto la importancia de ser compasivos con nosotros mismos;
respetarnos y aceptarnos con nuestros defectos, cambios, talentos y cualidades. Habiendo practicado lo
anterior, es momento de reconstruir la mirada con la que nos vemos.
Puede ser que el enunciado de esta publicación nos lo hayamos preguntado alguna que otra vez, y la realidad es que es difícil conocerse por completo, sin embargo, hablaremos de la importancia de conocerse y
algunas herramientas para lograrlo.
Es normal que nuestro día a día esté lleno de actividades, obligaciones, tareas y deberes que nos
mantienen ocupados todo el tiempo. Muchas veces vivimos sin ningún propósito o motivación,
simplemente “vivimos al día”. Esta sensación de “sentirse perdido” es porque muchas veces
no sabemos quienes somos o a donde vamos. Y es que claro, el día a día es agotador y nos satura. Cuando
llegamos a casa lo último que queremos hacer es preguntarnos ¿Cómo estamos? o ¿Cómo nos sentimos?
Se nos olvida la importancia que tenemos para nosotros mismos.
La Búsqueda de la Identidad:
La identidad es una construcción compleja que se forma a lo largo de nuestras vidas a través de
experiencias, relaciones, valores y creencias. Sin embargo, en ocasiones, podemos sentirnos
desconectados de nosotros mismos o confundidos acerca de nuestra identidad. Esto puede deberse a una
variedad de razones, como influencias externas, expectativas sociales o cambios significativos en la vida.
¿Por qué es importante conocerse a sí mismo?

  • Autenticidad: Conocerte a ti mismo te permite vivir de manera auténtica, alineando tus acciones y
    decisiones con tus valores y deseos personales.
  • Toma de decisiones: Una mayor autoconciencia te ayuda a tomar decisiones más informadas y
    alineadas con tus objetivos y necesidades.
  • Resiliencia: Conocer tus fortalezas y debilidades te hace más resistente frente a los desafíos, ya
    que puedes utilizar tus recursos internos para superar obstáculos.
  • Mejores relaciones: Una comprensión más profunda de ti mismo también mejora tus relaciones
    con los demás, ya que puedes comunicarte de manera más efectiva y establecer conexiones más
    significativas.
    Estrategias para Conocerte Mejor:
  • Autoexamen: Tómate el tiempo para reflexionar sobre tu vida, tus experiencias, tus valores y tus
    metas. Lleva un diario para registrar tus pensamientos y emociones.
  • Pregunta a los demás: A veces, amigos y familiares pueden proporcionar información valiosa
    sobre tus características y comportamientos que quizás no notes por ti mismo.
  • Prueba nuevas experiencias: Sal de tu zona de confort y experimenta cosas nuevas. Esto te
    ayudará a descubrir tus intereses y pasiones ocultos.
  • Aprende de tus errores: En lugar de lamentarte por los errores del pasado, reflexiona sobre lo que
    puedes aprender de ellos. Recuerda que los desafíos son oportunidades de crecimiento.
  • Busca orientación profesional: Considera la posibilidad de trabajar con un terapeuta para explorar
    tus pensamientos y emociones en profundidad. En Ilitía psicología tenemos a los profesionales
    adecuados que pueden ayudarte en tu proceso.
  • Meditación: Esta práctica te puede ayudar a conectarte contigo mismo y a comprender mejor tus
    pensamientos y emociones.
  • Educación continua: Lee libros, toma cursos y busca información sobre temas que te interesen. El
    aprendizaje constante es una excelente manera de descubrir nuevas cosas de ti mismo.
  • Habla contigo mismo: Realiza un ejercicio de autoreflexión regularmente, preguntándote a ti
    mismo quién eres, qué deseas y qué te hace sentir realizado.

Recordemos que el proceso de autodescubrimiento es único para cada persona y puede llevar tiempo. A medida que nos
conozcamos mejor, nos sentiremos más seguro y en sintonía con nosotros mismos, lo que nos permitirá vivir una vida más
plena y satisfactoria.

Aprovecha este emocionante viaje de autodescubrimiento para crecer como individuo
y abrazar tu verdadera esencia.

ESTRÉS, ¿QUÉ ES?, ¿ES BUENO O MALO?

En nuestros días, con el ritmo que llevamos en nuestra sociedad, es muy común escuchar a la gente decir que tiene mucho estrés o está estresado, y es casi siempre con una connotación negativa, es decir, entendemos el estrés como algo malo que nos impide estar bien y tranquilos en nuestra vida. Pero… ¿es así realmente?

El estrés es un conjunto de reacciones fisiológicas que se activan ante determinadas situaciones que suponen un esfuerzo o que nuestro cerebro interpreta como un desafío. Por lo tanto, es la activación necesaria para realizar cualquier actividad. Sin embargo, podemos diferenciar dos tipos de estrés:

  • Eustrés, que se define como dicha respuesta adaptativa de nuestro cuerpo ante situaciones en que percibimos que carecemos de recursos en comparación a las demandas externas, de manera que nos permite prepararnos para poder afrontarlas.
  • Distrés, cuando la respuesta ante estos estímulos es desadaptativa, impidiendo un rendimiento adecuado y provocando una serie de consecuencias perjudiciales, que es lo que comúnmente entendemos por “estrés”.

Por lo tanto, todo el mundo experimenta estrés a veces, un poco de estrés es positivo, pero cuando estos niveles comienzan a convertirse en distrés, a menudo aparecen efectos sobre el cuerpo. Algunos de los síntomas más comunes son:

  • Dolor de cabeza
  • Mala memoria
  • Problemas intestinales (malestar estomacal, diarrea…)
  • Dolores musculo esqueléticos (tensión en cuello, espalda, hombros…)
  • Erupciones en la piel

Cuando este tipo de situaciones se alargan en el tiempo, las consecuencias suelen provocar cambios en la conducta que afectan a la funcionalidad del día a día:

  • Dificultad para concentrarse y/o falta de energía.
  • Irascibilidad, se enfadan con facilidad.
  • Cansancio constante.
  • Insomnio o exceso de sueño.
  • Tristeza, preocupación, culpabilidad…que pueden llevar a problemas de salud mental como ansiedad o depresión.
  • Cambios en el apetito y/o en el peso.
  • Problemas en la conducta sexual.

La mayoría de veces, el estrés está generado por la interpretación que nosotros mismos hacemos de la situación. Es decir, nuestro nivel de estrés variará en función de cómo valoramos nuestras posibilidades de enfrentarnos exitosamente a la situación, por lo tanto, en muchas ocasiones, es una sensación subjetiva. Lo más importante para poder prevenir estas consecuencias es detectar que estamos sufriendo unos altos niveles de estrés, parar y analizar el problema desde otra perspectiva, valorando nuestros recursos reales y las distintas opciones de actuación.

Si este es tu caso, puedes consultar con nuestro equipo de psicólogos. En Ilitía psicología, Psicólogos en Villaverde y Ciudad de los Ángeles en Madrid, podemos ayudarte.

El estigma de la salud mental

¿Sabías que 1 de cada 4 personas ha sufrido o sufrirá un trastorno mental en su vida? Esta cifra nos indica que el 25% de la población padecerá de una alteración que afectará a su manera de interactuar con las diferentes áreas de su vida, pudiendo afectar al ámbito social, laboral u otras actividades importantes para ellos mismos.

No obstante, pese a esta cifra los problemas asociados con la salud mental se han tratado durante mucho tiempo como un tema tabú, como algo que había que ocultar porque de lo contrario quedaríamos expuestos y, por tanto, se ha visto relegado a segundo plano. Sin embargo, es muy importante remarcar que, cuando hablamos de salud, hablamos de bienestar a nivel físico, mental y social. Sin embargo, ¿cuántas veces tenemos en cuenta estas últimas dos esferas?

Pese a que hoy en día, cada vez hay más concienciación en lo relativo a la salud en su más amplio aspecto, todavía existe un estigma asociado a la salud mental.

El estigma está asociado con creencias falsas que tenemos sobre las enfermedades y afectará a la actitud que tengamos tanto con los demás como con nosotros mismos.

Si nos centramos en los demás, tener una percepción negativa y errónea sobre lo que implica tener un problema de salud mental puede generar algunas conductas discriminatorias, aislamiento de la persona afectada y falta de comprensión del problema. Esto, a su vez, tendrá consecuencias en las otras personas porque tendrán menos apoyo social y empeorará su problema, llevando a que tenga dificultades en otras áreas de su vida, como pueden ser la laboral o la social.

Si nos centramos en nosotros mismos, el estigma nos puede afectar de diversas formas. Para empezar, es más complicado que se busque ayuda o tratamiento dado que se cree que “la situación no puede mejorar”. De hecho, si nos centramos en España, más de la mitad de las personas con trastorno mental que necesitan tratamiento no lo reciben (y en algunos de los casos en los que sí reciben, no es el adecuado).

El estigma asociado a la salud mental es una de las causas por la que muchas personas deciden no buscar ayuda profesional cuando la necesitan. Desde Ilitía Psicología, os queremos acercar la importancia de que se lleve a cabo una labor de concienciación y de información para que conozcamos mejor los trastornos mentales y eliminemos las creencias erróneas asociadas a los mismos. Una mejor comprensión nos permitirá llevar un mejor afrontamiento.

La importancia de la práctica

La vulnerabilidad psicológica que se presenta en las personas con altos niveles de ansiedad es algo que la psicología viene trabajando desde hace ya unas décadas debido al aumento de la incidencia de pacientes que la presentan.
En la actualidad, según el Informe de la Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de junio de 2022, la depresión y la ansiedad aumentaron un 25% en el primer año de la pandemia. Con ello, el número de personas que padecen una enfermedad mental asciende a casi 1.000 millones a nivel mundial. En España, según los datos recogidos en el informe “Prevalencia de los problemas de salud y consumo de psicofármacos y fármacos relacionados a partir de los registros clínicos de atención primaria”, la ansiedad es el problema de salud mental registrado con mayor frecuencia en las historias de atención primaria, suponiendo un 6.7% de población con tarjeta sanitaria. 

A la vista de estos datos, no es de extrañar que la psicología clínica haya hecho especial hincapié en desarrollar terapias eficaces para reducir el malestar psicológico de personas con altos niveles de ansiedad. Uno de los recursos más utilizados en la actualidad dentro de los tratamientos psicológicos para personas que sufren ansiedad son “Las técnicas de relajación”, donde aparecen la respiración diafragmática, la relajación muscular progresiva o la visualización positivasiendo algunas de las más utilizadas. 

El objetivo de estas técnicas no es llegar a un estado de tranquilidad absoluta, sino que, son ejercicios que permiten ir entrenando al cuerpo y a la mente a reconocer los estados de alta activación, tensión muscular y otras sensaciones físicas relacionadas con el estrés y la ansiedad. Es por ello, que estos ejercicios requieren de práctica. Las técnicas de relajación son habilidades, y al igual que cualquier otra habilidad, requieren ser ejercitadas. Cabe mencionar que, como en todo proceso de adquisición de nuevos hábitos, lo más importante es que seas paciente contigo mismo. No permitas que tu esfuerzo por poner en práctica las técnicas de relajación se convierta en otro factor de estrés, pero no olvides que la eficacia de éstas reside en lo interiorizadas y naturalizadas que estén. 

Desde el equipo de psicólogos de Ilitía Psicologia en Madrid, Villaverde, te animamos a explorar las técnicas de relajación para observar los beneficios que obtendrás a través de ellas, no solo en los momentos de altos niveles de ansiedad y estrés, si no, de forma rutinaria, cotidiana. Además, es importante tener en cuenta que, para algunas personas, los estados de relajación pueden conllevar sentimientos de incomodidad emocional. Si eso sucede, no dudes en interrumpir el ejercicio y hablar con tu terapeuta sobre ello.

La cuesta emocional de enero

Hablamos de la “famosa cuesta de enero”, pero de una, que tal vez, no es tan conocida; la cuesta emocional después de Navidad. Durante estas últimas semanas, la mayoría de nosotros y nosotras, hemos estado sumergidos en una vorágine de comidas de empresa, encuentros familiares, paseos para ver las luces de navidad, compras de regalos, ilusión por abrir los propios, y, sobre todo, muchas emociones intensas relacionadas con alegría, ilusión, expectativas y cierta rotura de nuestros hábitos y rutinas. Es por ello, que volver a la normalidad no resulta fácil. No es de sorprenderse, si en estas semanas la mayoría nos sentimos un poco apáticos, desorientados o incluso, nos estamos sintiendo frustrados o enfadados. Esta últimas sensaciones provienen de que el fin de la navidad coincide con el inicio del año nuevo, fecha simbólica de comienzo de nuevos hábitos y objetivos. Todos nosotros, de algún modo u otro, sentimos que algo tiene que comenzar, que algo nuevo tiene que darse en nuestras vidas y comenzamos a repasar nuestros hábitos, nuestros objetivos y valores individuales para generar así los “propósitos de año nuevo”. No es de extrañar entonces, que, por estas fechas, ya comencemos a sentir esa frustración, culpa e incluso vergüenza por no haber sido capaces de cumplir alguno de ellos.

Con esta lectura, te invito a que te recuerdes que con el mero hecho de haberte planteado nuevos objetivos que quieres realizar ya has hecho el gran cambio frente al año pasado. Tomar consciencia, identificar y visibilizar aquellas áreas de nuestra vida en la que queremos mejorar, ya es el gran comienzo. Aprovechar la apertura de año como fecha simbólica para pararte a pensar en qué quiero dejar atrás en mi vida y que quiero comenzar es algo positivo, y por supuesto, hacer de esa fecha un ritual de revisión tiene una función útil en nuestras vidas, pero no dejemos que lo simbólico de ese día se convierta en algo negativo para nosotros mismos.

El proceso de adquisición de nuevos hábitos y realización de nuevas metas no es un proceso lineal. Es un proceso escalonado que conlleva recaídas, que se sienten como “derrotas”, pero que, sin embargo, no lo son, ya que, aunque la vivencia personal sea de “volver a comenzar”, ya no estamos en la misma fase.

Desde Ilitía Psicología, os invitamos a que  el proceso de conseguir “los propósitos de año nuevo” sea un proceso de mucha compasión con nosotros mismos, de mucha paciencia y tolerancia con lo que somos y con las recaídas que implican; y si alguno de esos propósitos tiene que ver con tu salud mental y sientes que no  puedes llevarlos a cabo solo o sola, no dudes en buscar ayuda profesional con nuestro equipo de psicólogos en Villaverde, Madrid, a través de la terapia psicológica.

¿Necesito ir a terapia?

A lo largo de la vida atravesamos momentos difíciles que, en ocasiones, sentimos que no podemos gestionar por nosotros mismos. A veces nos cuesta tomar la decisión de embarcarnos en una terapia psicológica, ya sea por desconocimiento de lo que puede aportarnos, porque dudamos de si es el momento adecuado o porque no sabemos si podremos afrontar la situación sin apoyo. Es entonces cuando nos surge la pregunta “¿necesito ir a terapia?”. En esta entrada vamos a intentar aclarar algunos conceptos que nos ayuden a responder esta pregunta.


¿Qué es la terapia psicológica?


Si empezamos por el principio, lo primero es entender qué es una terapia psicológica. Si nos ceñimos a su definición, es el conjunto de técnicas aplicadas por un profesional de la psicología con el propósito de mejorar la vida del paciente. En Ilitía Psicología vamos un poco más allá y entendemos la terapia psicológica como un proceso de acompañamiento, escucha, apoyo y diálogo, en el cual enmarcamos las técnicas más adecuadas a cada paciente. Nuestro equipo de psicólogos en Villaverde personaliza y adapta cada una de sus intervenciones a las necesidades de cada paciente, extraídas en una cuidada evaluación, para poder responder a sus necesidades de manera eficaz. Cada uno de nuestros pacientes es único, por lo que nuestras intervenciones también lo son.


¿Cómo saber si necesito ir a terapia?


Puede que estés notando síntomas molestos, que te sientas triste, ansioso, tengas problemas con tu pareja, o simplemente sientas que te falta algo… ¡Los motivos pueden ser infinitos! Entonces, ¿debo ir al psicólogo? Si esta pregunta resuena dentro de ti últimamente, debes escucharla.


No resulta fácil encontrar el límite en el que un problema es suficientemente grave como para acudir al psicólogo. En Psicología, consideramos que un problema o síntoma requiere atención profesional cuando genera un malestar o sufrimiento significativo en la persona e interfiere en su funcionamiento personal, social, académico, laboral o familiar de la persona. Es decir, si tus síntomas, preocupaciones o problemas están teniendo un impacto en una o más áreas de tu vida, probablemente es el momento de acudir a un profesional de la psicología.


El psicólogo es un profesional que te ayudará a identificar el problema y te orientará,
acompañará y apoyará en la búsqueda de su solución o en la disminución del malestar que te genera para que puedas continuar con tu vida. Será capaz de adoptar tu perspectiva, analizando los factores que están condicionando y manteniendo el problema, encontrando así alternativas de solución y dándote herramientas que te ayudarán a superar ésta y otras dificultades en el futuro. Acudir al psicólogo se ha interpretado tiempo atrás como un signo de debilidad, pero, afortunadamente, a día de hoy se percibe como lo contrario: un gesto de valentía en el que se reconoce que se tiene una dificultad y se ponen en juego todas las herramientas para superarla.


En nuestra consulta de psicología en Villaverde, la experiencia nos dice que estos son algunos de los motivos más comunes por los que las personas necesitan acudir a terapia y en los que podemos ayudarte.

  • Síntomas de ansiedad.
  • Insatisfacción con la relación de pareja o problemas para el compromiso.
  • Sentimiento de vacío existencial: todo te aburre o nada te motiva, lo que conocemos como anhedonia, una incapacidad para experimentar placer.
  • Problemas laborales.
  • Relaciones familiares inadecuadas o problemáticas.
  • Dificultades a la hora de relacionarte.
  • Pensamientos que te parecen extraños o indeseados.
  • Conductas que, aunque quizá no te molestan, sabes que son perjudiciales para ti para quienes te rodean.
  • Prevención, cuidado, apoyo e intervención durante el proceso completo de concepción, embarazo, parto, posparto y crianza.
  • Aparición de tics o comportamientos repetitivos que antes no tenías.
  • Falta de objetivos a corto, medio o largo plazo.
  • Apoyo psicológico en procesos de duelo o enfermedad.
  • Autoconocimiento: muchas personas acuden para hacer un proceso personal en el que conocerse mejor a sí mismos para hacer más satisfactoria cualquier área de su vida.

Es común que las personas acudan a terapia por el malestar físico o emocional que generan sus síntomas: ansiedad, depresión, etc. Los síntomas, en Medicina y Psicología, son las quejas subjetivas de la persona, pero solo son el reflejo aparente del problema y no el problema en sí mismo. Es por ello que en Ilitía Psicología no intervenimos solo sobre los síntomas, si no sobre la causa del problema en su totalidad, lo que aumenta la eficacia a largo plazo de nuestras intervenciones.


Si crees que es el momento de acudir a una terapia psicológica, no dudes en pedirnos una primera consulta, estaremos encantados de ayudarte.

¿Por qué sufro ansiedad?

Esta pregunta resulta muy frecuente últimamente y más tras todo lo sucedido en estos últimos dos años tras el comienzo de la pandemia.

La cuestión es que las casos más frecuentes que asisten a nuestras consultas están relacionadas con esta pregunta.

Una persona puede sufrir ansiedad por diversas razones, razones las cuales conviene abordar en consulta. Entre ellas podemos identificar:

-Factores hereditarios: Tener algún familiar que haya padecido o padezca ansiedad.

-Educación y apego: el tipo de educación que hayamos recibido y el tipo de apego forjado con nuestros padres o cuidadores principales.

-Haber vivido o estar viviendo una experiencia traumática o una situación difícil o estresante.

-Problemas económicos, laborales, familiares, de pareja o de otro tipo.

-Interpretación sesgada de las situaciones y tendencia a una evaluación negativa.

-Miedos.

-Falta de gestión de emociones.

-Estar viviendo un proceso de adaptación (ante una nueva identidad, cambios en nuestro día a día, trabajo, etc…).

….

La respuesta a «¿porqué tengo ansiedad?» podría estar relacionada con algunos de estos factores, sin embargo, es importante que si no logramos gestionar la ansiedad y nos crea un malestar significativo, nos pongamos en manos de un profesional que nos ayude a comprender y abordar dicha situación de una manera más saludable.

Betania Nze Montalbán.

Miedos vs. Fobias

Las fobias son miedos excesivos e irracionales, es decir miedo a determinados estímulos o situaciones que no generan un peligro real, sin embargo, para la persona que las padece así es.

Los adultos somos capaces de racionalizar acerca de dicha fobia, por tanto saber que no se trata de un peligro real, aunque lo sintamos como tal, sin embargo, en niños es más complicado, sobre todo a edades más tempranas.

Se suele producir una evitación o escape de las situaciones o estímulos que se consideran fóbicos, o así mismo, ante la anticipación de dichas situaciones o estímulos. Del mismo modo, la exposición a dichos situaciones o estímulos provoca una respuesta de ansiedad.

Tenemos que diferenciar una fobia de un miedo, pues las fobias son incapacitantes para la persona que las padece (evitación de lugares o espacios donde esté el estímulo fóbico, ansiedad ante su exposición o al anticipar dicha exposición, incapacidad para llevar un ritmo de vida normal obstaculizado por la fobia…).

Las fobias comúnmente pueden producirse por experiencias pasadas negativas, por imitación o aprendizaje, por comentarios de otras personas, por observación, etc... Por ejemplo: una persona que tiene fobia a los perros puede tenerla por haber sido mordido de pequeño por uno, observar o escuchar como personas de su entorno temen y evitan a los perros, haber presenciado un ataque de un perro a otra persona o haberlo escuchado, etc…

Existen diferentes tipos de fobias:

  • Fobias de tipo animal
  • De tipo ambiental (p. ej., alturas, tormentas, agua)
  • A la sangre-inyecciones-daño
  • De tipo situacional (p. ej., aviones, ascensores, recintos cerrados)
  • Otros tipos (p. ej., evitación fóbica de situaciones que pueden provocar atragantamiento, vómito o adquisición de una enfermedad; en los niños, evitación de sonidos intensos o personas disfrazadas).
  • Fobia social.

Por tanto una fobia es un miedo irracional, excesivo a un estímulo o situación que se considera aversivo para la persona, a pesar de no tener porqué serlo, dando lugar a una respuesta de ansiedad, evitando, escapando o anticipando dichas situaciones o estímulos y produciendo interferencia en la rutina de vida habitual de la persona.

Betania Nze.

Bienvenidos a Ilitía Psicología

Ilitía Psicología nace con la intención de brindar apoyo a todas las familias que así lo necesiten.

Ilitía surge de la diosa Griega Ilitía, diosa del nacimiento y la fertilidad. ¿Y porqué hemos elegido este nombre? Porque todo comienza desde antes del nacimiento, desde la búsqueda de embarazo. Cómo afronten nuestros padres nuestra concepción puede tener relación en cómo viven nuestra crianza, y por tanto en cómo nosotros crecemos, aprendemos y sentimos a lo largo de nuestro desarrollo.

Desde Ilitía pretendemos apoyar a los padres desde el primer momento, desde el momento en el que deciden convertirse en padres, para que puedan vivir la maternidad y la paternidad de una forma realista, positiva y saludable y así mismo, apoyarles tras el nacimiento de sus hijos y durante su crianza y desarrollo.

En base a todo ello, los niños y jóvenes se convierten esenciales en la atención en nuestro centro, puesto que un correcto desarrollo y expresión emocional, les ayudará a tener una vida más plena y saludable.

«Porque el futuro depende de ellos, y nuestro obligación es cuidarles y enseñarles a encontrar el camino hacia el bienestar y el éxito»-ILITÍA PSICOLOGÍA

¿Cómo trabajamos?

Nos adaptamos a las necesidades de cada persona que decide acudir a nosotros, proporcionando una asistencia integral y adaptado a cada uno.

Proporcionamos asistencia psicológica a adultos, adolescentes y jóvenes, y así mismo, ponemos a disposición servicio de logopedia y talleres infantiles y juveniles, y para madres en etapa de embarazo y posparto.

Indicar que no hace falta tener hijos o ser padres para acudir a nosotros, nuestras puertas están abiertas a toda persona que necesite nuestra asistencia.

¡Os esperamos!